El último enciclopedista

Reinos de humo

En estos momentos en los que se siembra lo frívolo y se recoge lo efímero o la nada, siempre alivia encontrar algún titán remando a contracorriente. Personas con determinación que se empeñan sin desmayo en empresas que de puro laboriosas o complejas hacen desistir al 99 por ciento de la población con solo pensarlo. En estos días en los que cualquier conocimiento se minusvalora porque pareciera a nuestro alcance con solo pedírselo al asistente de voz del teléfono, hay que darles las gracias cuando las vemos. Todo el mundo sabe que Ferran Adrià pasará a la historia como uno de los grandes revolucionarios de su tiempo, no solo en el ámbito de la cocina, pero no tanta gente conoce aún que también será recordado como uno de los herederos contemporáneos de Denis Diderot, aquel sabio empeñado en el Siglo de las Luces en recoger todo el saber en una obra que llamó la Enciclopedia y para la cual más de 160 expertos escribieron 71.818 artículos y dibujaron 3129 ilustraciones. La Bullipedia de Adrià, que hace no tanto pareciera a muchos una pequeña excentricidad del sabio, es hoy un océano de conocimiento y pensamiento ordenado y sistematizado que lanza volúmenes como una auténtica factoría gracias al sistema de gestión de información que diseñaron previamente, Sapiens. De los cientos de libros de cocina que se publican cada año son muy pocos los que recogen tanto conocimiento y atesoran tanta capacidad para convertirse en clásicos como los de Adrià y su multidisciplinar equipo. A la pregunta ‘¿qué es cocinar?’ se puede responder con una frase o con un volumen de cuatrocientas páginas. Ferran no ha cambiado tanto desde sus tiempos de El Bulli. Sigue siendo el hombre que se hace preguntas.