Las páginas web

Reinos de humo

Vivimos en un mundo digital en el que cada vez más personas se informan a través de Internet. Las páginas web son ya un elemento fundamental a la hora de elegir, por ejemplo, un hotel. Y empiezan a serlo a la hora de buscar dónde comer. Sin embargo, en pleno siglo XXI hay restaurantes que todavía no disponen de ellas y en buena parte de los que las tienen su calidad deja mucho que desear. Qué lejos estamos en este terreno de Estados Unidos o de otros países europeos. Una buena página tiene que proporcionar información actualizada, empezando por los horarios de apertura y los días de cierre por vacaciones. Nada más frustrante que encontrar cerrado un establecimiento que figura como abierto en su página en las redes. Y por supuesto tienen que estar la carta o los menús, al día y con sus precios correspondientes. Además, hay que darle al potencial comensal la posibilidad de reservar con facilidad su mesa. Que pueda hacer la reserva en la misma página sin recurrir al teléfono, y confirmarla al momento sin que aparezca ese incierto mensaje de que «cuando lo veamos ya le avisaremos». Convendría que muchos tomaran nota porque el que no esté al día se quedará fuera de juego. Claro que también hay quien sigue sin aceptar tarjetas de crédito en un mundo en el que el dinero físico camina hacia su desaparición, sustituido por medios de pago electrónicos. Pero eso es otra historia.