Alta cocina en Lisboa

Reinos de humo

No les descubro nada si les digo que Lisboa es una de las capitales más bellas de Europa. Una ciudad con aspecto decadente, pero llena de vida, con sus empinadas calles por las que pasear sin prisa, con sus increíbles miradores, con barrios llenos de historia como Alfama o el Chiado, con sus pastelerías siempre abarrotadas de lisboetas incapaces de prescindir de un buen café acompañado por un pastel de nata. Lisboa resurge de sus cenizas, como demuestran las grúas que cubren el paisaje urbano, indicio de una renovada vida. Un resurgir en el que la gastronomía desempeña también su papel. Cada vez se come mejor. El cambio en los últimos años ha sido espectacular, con restaurantes de alta cocina al máximo nivel y una oferta variada y completa para todos los gustos y para todos los bolsillos. Ya no se trata solo de comer bacalao en alguna de las innumerables preparaciones que los portugueses tienen para su pescado bandera. En un fenómeno similar al que se registró en España hace dos décadas, los cocineros son protagonistas. Nombres como Henrique Sa Pessoa o João Rodrigues lideran el cambio de una cocina puramente tradicional a otra más moderna. Y por encima de todos, José Avillez, abanderado de esa revolución gastronómica. Su restaurante Belcanto, en el corazón del Chiado, es el sitio ideal para descubrir la moderna cocina portuguesa, una cocina que ha sabido ponerse al día con inteligencia sin renunciar a sus raíces.