¿Quién se hace cargo ahora?

Reinos de humo

En las cosas de comer no hay semestre en que no se condene o se declare inocente a otro alimento. Es un clásico como Ben Hur o Las sandalias del pescador. Esto ya lo he dicho más veces, pero no hay manera de pasar página. Un nuevo estudio, siempre más científico que el anterior, aparece y tumba todo lo que era doctrina. La única verdad de la ciencia es que siempre es provisional. En este caso, el protagonista es nada más y nada menos que su alteza real el huevo. Ya saben lo que se decía: muy rico, pero eleva los niveles de colesterol, hay que comerlo con moderación, no todos los días. Pues ahora vienen unos investigadores canadienses del Population Health Research Institute, que debe de ser la pera, y aseguran, después de estudiar los casos de 177.000 personas de cincuenta países, que comer un huevo al día no aumenta el colesterol ni el riesgo de enfermedad cardiovascular –incluso en personas que tienen antecedentes– ni la mortalidad. Explican que los estudios previos han sido contradictorios porque se realizaban sobre muestras pequeñas y no incluían individuos de países diversos y porque no se ha podido probar una relación significativa entre huevo y enfermedad, sino solo entre los hábitos de vida y el resto de la dieta de una persona. Si te zampas a diario dos huevos con un chorizo y media morcilla… yo creo que la yema no te va a hacer mucho daño. Me parece a mí que para esto no hace falta ser catedrático. Pero yo me pregunto, y aquí no tengo respuesta, ¿quién se hace cargo y nos devuelve el placer perdido y el alimento no ingerido por los miles de huevos que dejamos de comer todos estos años? ¿Hay algún nuevo ministerio? ¿Alguna asociación en defensa del frito con puntilla?