Temporada de cordero

REINOS DE HUMO

Empieza mayo, el mes óptimo para disfrutar con uno de los productos más emblemáticos de la cocina española, el lechazo. Una elaboración en la que lo admirable, como escribió Néstor Luján, «es la ausencia de inútiles y superfluos aderezos y de cualquier artificiosidad. Una carne ideal y rosada, que se funde literalmente en la boca». Esta es la clave principal del buen cordero lechal, que se funda en la boca. Es lo que logran los grandes maestros del asado, convertido en un auténtico arte. Sin embargo, el obligado cierre de los restaurantes impide que podamos acudir por el momento a nuestros asadores favoritos. El lechazo es para la mayoría de los españoles un plato para compartir en celebraciones especiales. Muy pocos lo comen habitualmente en su casa. Un verdadero problema para los ganaderos que ven que esta primavera, como todos los años, las ovejas paren, pero sus crías no tienen salida en el mercado. Tengan en cuenta que pasadas tres semanas esos corderos dejan de alimentarse con leche y su carne pierde valor porque en la mayor parte de España gusta poco el animal cuando es mayor. Por eso los productores lanzan un grito de auxilio e invitan a comer lechazo en casa. Hagan caso. Ya habrá tiempo de disfrutar los de grandes asadores como Mannix o Nazareno. Pero, de momento, ahora que tanto nos gusta cocinar en casa para combatir el confinamiento, compren cordero lechal y disfruten de la delicadeza de su carne.