?
APROMAR

Pescado de acuicultura española: 4 recetas para disfrutar de un alimento saludable, sostenible y exquisito

El pescado de acuicultura española es sinónimo de calidad nutricional, seguridad alimentaria y prácticas sostenibles. Desde su alto aporte en proteínas, Omega-3 y minerales hasta su frescura y sabor, reivindica su hueco en tu mesa por méritos propios.

Alicia Rivera

El pescado es un imprescindible en la alimentación de muchas personas, amén de su aporte de proteínas de alta calidad, ácidos grasos Omega-3 y vitaminas como la D y la B12. También es rico en minerales como calcio, fósforo, hierro, zinc, yodo, magnesio y potasio. Además, es delicioso y muy versátil, pudiendo prepararse en una larga lista de recetas, desde las más sencillas para el día a día hasta otras propuestas en clave gourmet. En definitiva, un alimento que no puede faltar en tu menú semanal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos una o dos porciones a la semana. En España, el consumo per cápita de pescados y mariscos fue de 17,99 kilogramos por persona al año, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Ahora bien, si dependiéramos exclusivamente de la pesca convencional no habría pescado suficiente para todos.

Afortunadamente, este no es el caso, sino que la acuicultura se erige como una actividad clave del sector primario, imprescindible para garantizar el abastecimiento de pescado para la población, al tiempo que se preservan los recursos naturales de la Tierra. Además, cabe destacar que la acuicultura española es referente por su calidad nutricional, su seguridad alimentaria y su sostenibilidad medioambiental. En España podemos sacar pecho a la hora de presumir de nuestra acuicultura y es por ello que vamos a proponerte algunas recetas con las que disfrutar todo el sabor, frescura y calidad del pescado de acuicultura, una joya gastronómica para lucirte en los fogones.

Por qué escoger pescado de acuicultura: calidad, sabor y seguridad

El pescado de acuicultura no solo es bueno para el planeta, sino también para la salud del consumidor. Y es que el sector acuícola español cumple con la muy rigurosa normativa europea en materia de seguridad alimentaria, que de hecho es conocida como una de las más estrictas y exigentes del mundo. Así, el pescado de acuicultura española llega a las pescaderías garantizando los más altos estándares de calidad.

Gracias al modus operandi de la acuicultura española –que precisamente se caracteriza por su constante innovación científica y sus prácticas de sostenibilidad y bienestar animal–, estos pescados tienen una excelente trazabilidad y están libres de anisakis y medicamentos. Asimismo, presentan una menor exposición a contaminantes ambientales.

Por otro lado, dada la prolífica producción de la acuicultura española (lidera el volumen de producción en Europa), así como el hecho de que la acuicultura marina y continental se da en diversas zonas de nuestro país, el pescado de acuicultura española llega fresco y sabroso a los puntos de venta. En muchas ocasiones, se trata de un producto de proximidad y responde a la valorada categoría de “kilómetro 0”.

Con todo, si estás preparando tu lista de la compra, el pescado de acuicultura se postula como el candidato ideal para una dieta saludable, sabrosa y responsable con el medio ambiente.

Trucha a las finas hierbas

La trucha arcoíris es la protagonista de la acuicultura continental española, especialmente prolífica en Castilla y León, donde se cultivan más de 5.000 toneladas al año. Este pescado azul sobresale por su alto aporte de Omega 3 y vitamina D y, además, es uno de los pescados azules más bajos en grasas. Para aprovechar toda su frescura y sabor, te proponemos prepararla a las finas hierbas, una receta sencilla donde el buen producto es el protagonista.

Ingredientes

2 truchas fileteadas

2 cucharadas de aceite de oliva

1 cucharada de perejil fresco

1 cucharadita de tomillo

1 cucharadita de eneldo

1 cucharadita de cebollino picado

2 dientes de ajo

Zumo de medio limón

Sal y pimienta

Preparación

Empieza precalentando el horno a 200ºC. Mientras tanto, mezcla el aceite con las hierbas, el ajo picado y el zumo de limón. Impregna las truchas con este aderezo por ambos lados y disponlas sobre una bandeja de horno. Hornea entre 12 y 18 minutos, dependiendo del tamaño de la trucha. Como sugerencia de presentación, dispón cebollino y perejil picados por encima, así como unas rodajas de limón. Y, si quieres un plato incluso más completo, acompáñalo de arroz salteado con verduras.

Lubina a la sal

La lubina de acuicultura española se cría principalmente en el litoral del mar Mediterráneo, en la costa atlántica andaluza y en aguas canarias. En concreto, la Comunidad Valenciana es líder en el cultivo de lubina. Según los datos del informe "La Acuicultura en España 2025", encabeza la lista con 8.592 toneladas, lo que representa el 31,4% del total nacional.

La lubina es un pescado blanco bajo en grasa, pero muy rico en proteína, fósforo, magnesio y vitamina B. Aunque admite una larga lista de recetas para disfrutarlo, un clásico que nunca falla es la lubina a la sal, que saca a relucir ese irresistible sabor a mar.

Ingredientes

1 lubina limpia

2 kilos de sal gruesa

2 claras de huevo

1 limón

Tomillo

Preparación

Precalienta el horno a 200ºC. Mezcla la sal con las claras de huevo y unas cucharadas de agua, para compactarla bien. Coloca una capa gruesa de sal en la bandeja del horno y pon encima la lubina. En su interior, introduce unas rodajas de limón y el tomillo. Cubre el pescado completamente con sal, presionando con las manos para compactarla de nuevo. Hornea entre 25 y 30 minutos y luego deja que atempere un poco antes de romper con cuidado la costra de sal para extraer el pescado. Retira la piel y sirve los lomos limpios, acompañados con unas rodajas de limón. ¿La mejor guarnición para este plato? Una ensalada variada.

Rodaballo a la sartén con aroma de ajos

El 100% del rodaballo de acuicultura española se da en las refrescantes aguas gallegas, con una tradición de cultivo que se remonta a finales del siglo XX. Este pescado es rico en vitamina B y también aporta minerales como el fósforo y el potasio. Alto en proteínas y bajo en calorías, es perfecto para una cena en la que dispones de poco tiempo, porque queda delicioso en una elaboración tan rápida y sencilla como hacerlo a la sartén con un toque de ajo.

Ingredientes

4 lomos de rodaballo

4 dientes de ajo

4 cucharadas de aceite de oliva

Sal

Limón (opcional)

Preparación

Seca el rodaballo con papel de cocina para absorber cualquier exceso de humedad que pueda tener en la piel. Lamina unos ajos y saltéalos en la sartén con aceite. Cuando estén dorados, retíralos de la sartén y resérvalos. En esta misma sartén (añadiendo un poco más de aceite si fuera necesario), cocina el rodaballo por el lado de la piel unos 5 minutos. Luego, dale la vuelta y cocínalo otros 3 minutos. Cuando esté listo, sírvelo en una fuente, añade sal al gusto y vierte por encima los ajos salteados en aceite. Si quieres, acompáñalo con unas rodajas de limón y unas patatas asadas.

Corvina a la plancha con crema de calabaza

La corvina de la acuicultura española proviene en su mayoría de la Comunidad Valenciana y se caracteriza por una textura suave y un sabor exquisito. En lo nutricional, es rica en proteínas, minerales y ácidos grasos Omega-3, así como vitaminas del grupo B. Si tienes una comida o una cena en la que quieras sorprender a tus invitados, te proponemos una corvina a la plancha sobre una base de puré de calabaza y una serie de guarniciones que elevarán el resultado final.

Ingredientes

5 lomos de corvina

500 gramos de calabaza

1 cebolla

100 mililitros de caldo de pescado

Sal

Pimienta

Aceite de oliva

Raviolis rellenos de queso

Vieiras

Sésamo

1 clara de huevo

Preparación

Saltea la cebolla y la calabaza troceadas en aceite de oliva y, cuando estén doradas, vierte el caldo de pescado. Cuece durante unos 20 minutos, hasta que la calabaza esté tierna. Salpimienta al gusto y tritura hasta obtener un puré cremoso. En paralelo, salpimienta cuatro de los lomos de corvina y cocínalos en la sartén o la plancha un par de minutos por cada lado, dorando primero el lado de la piel. Por otra parte, cuece los raviolis siguiendo las indicaciones del paquete y dora las vieiras en una sartén. Trocea el quinto lomo de corvina, mézclalo con la clara del huevo y forma bolas con las manos. Luego, rebózalas en las semillas de sésamo y cocina esta especie de ‘croquetas’ en la sartén con aceite. Para emplatar este manjar, dispón el puré de calabaza en la base del plato, pon encima los lomos de corvina y coloca alrededor las guarniciones: los raviolis, las vieiras y las bolas crujientes de sésamo.

Compartir

Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Apromar. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.