¿Se puede complementar la pensión sin vender la vivienda?
Cada vez más personas mayores buscan fórmulas que les permitan disponer de ingresos adicionales durante la jubilación sin renunciar a seguir viviendo en su hogar. La hipoteca inversa es una de las alternativas que permite transformar parte del valor de la vivienda en liquidez manteniendo la propiedad del inmueble.
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La jubilación es una etapa en la que cambian muchas circunstancias económicas. Aunque la pensión constituye la principal fuente de ingresos para la mayoría de los mayores, no siempre resulta suficiente para afrontar determinados gastos asociados al envejecimiento, como la atención personal, la adaptación de la vivienda, los cuidados domiciliarios o situaciones imprevistas.
Al mismo tiempo, España presenta una característica diferencial respecto a otros países europeos: una gran parte del patrimonio familiar se concentra en la vivienda. Muchas personas han dedicado décadas a pagar su casa y llegan a la jubilación con un inmueble en propiedad y libre de cargas, pero con una capacidad limitada para convertir ese patrimonio en ingresos.
Por eso, en los últimos años han ganado protagonismo las soluciones que permiten monetizar la vivienda sin necesidad de venderla ni abandonar el domicilio habitual. Entre ellas destaca la hipoteca inversa.
¿Qué es una hipoteca inversa?
Se trata de un préstamo destinado a personas mayores de 65 años que tienen una vivienda en propiedad. La principal diferencia respecto a una hipoteca convencional es que el cliente recibe ingresos periódicos utilizando su vivienda como garantía. Durante toda la vida del titular, este mantiene tanto la propiedad como el derecho a residir en su hogar.
¿Cómo funciona?
El importe que puede percibirse depende de factores como la edad de los titulares y el valor de la vivienda. Los pagos suelen realizarse mediante ingresos mensuales que complementan la pensión.
En el caso de la solución comercializada por Santander Mapfre, existe la posibilidad de incorporar una renta vitalicia que permite mantener el mismo nivel de ingresos incluso si se supera la esperanza de vida inicialmente prevista para el préstamo.
¿Qué ventajas ofrece?
1. Permite seguir viviendo en la vivienda habitual.
2. El propietario mantiene la titularidad del inmueble.
3. Genera ingresos complementarios sin necesidad de vender la casa.
4. Puede garantizar una renta mensual durante toda la vida mediante la contratación de una renta vitalicia.
¿Qué papel tienen los herederos?
Los herederos conservan sus derechos sobre la vivienda y, tras el fallecimiento del titular, pueden decidir cómo gestionar la deuda acumulada. Entre las opciones disponibles se encuentran conservar el inmueble y cancelar la deuda o vender la vivienda para liquidarla.
Por este motivo, las familias participan desde el inicio en el proceso de información y valoración del producto, especialmente cuando buscan soluciones que permitan mejorar el bienestar y la autonomía económica de sus padres durante la jubilación.
¿Quién puede contratarla?
Los titulares deben ser mayores de 65 años y disponer de una vivienda habitual en propiedad que reúna determinadas condiciones de valoración y ubicación. Cada caso se analiza de forma individual para determinar la viabilidad de la operación.
La hipoteca inversa se ha convertido así en una alternativa para quienes desean obtener liquidez a partir de un patrimonio ya consolidado, manteniendo la tranquilidad de seguir viviendo en su hogar y conservando la propiedad de la vivienda.