La pregunta del millón: ¿cuánto dinero hace falta para jubilarse?
Factores como el tiempo que te quede para la jubilación, el nivel de vida que quieras mantener o los ingresos con los que contarás cuando dejes de trabajar son los que realmente determinan cuánto dinero necesitarás para disfrutar de esta etapa con tranquilidad. Planificar con antelación y apoyarse en herramientas que ayuden a fijar objetivos de ahorro es el primer paso para conseguirlo.
La jubilación es una meta a la que todos queremos llegar con buena salud, tanto física como financiera. Al fin y al cabo, de poco sirve disponer de todo el tiempo del mundo si los recursos económicos limitan los planes o generan incertidumbre. Pero, ¿cuánto dinero hace falta para afrontar esta etapa con tranquilidad? Y, lo más importante, ¿cómo llegar a generar un buen colchón económico que permita hacer frente a gastos imprevistos, mantener el nivel de vida y disfrutar de la jubilación con todas las garantías?
Para entenderlo, pongamos cara al problema. Pensemos en Aurora. Es una profesora universitaria de 50 años que, tras dos décadas en las aulas y muchas publicaciones a sus espaldas, disfruta de una situación estable. Tiene casa pagada e hijos a punto de independizarse. Está en el momento típico en el que uno se mira al espejo y empieza a echar cuentas de verdad. Aurora se pregunta lo que muchos a su edad: ¿me llegará con lo ahorrado para mantener el ritmo de vida que tanto me ha costado construir?
El dinero que necesites para jubilarte dependerá de tu nivel de vida. La posibilidad de alcanzar ese ahorro dependerá del tiempo que tengas para planificar bien tu estrategia de ahorro e inversión.
No se trata de calcular una cifra astronómica al azar. Lo primero que debe hacer Aurora es estimar su "tasa de sustitución", es decir, el porcentaje de su sueldo actual que le cubrirá su pensión. Y, aunque parezca lo contrario, la regla es sencilla. Cuanta más distancia haya entre su último salario y su pensión, más grande tendrá que ser el colchón que Aurora necesite preparar por su cuenta.
A partir de ahí, su plan deberá tomar tierra. Aurora necesitará concretar si quiere viajar más, si planea echar un cable económico a sus hijos o si necesita un extra para cubrir imprevistos de salud. Solo cuando defina esas prioridades podrá fijar un objetivo real y elegir una estrategia que se adapte a sus plazos y a su perfil de riesgo.
Esa es precisamente la lógica que siguen las herramientas de planificación financiera. En lugar de empezar preguntando cuánto dinero quiere ahorrar una persona, comienzan definiendo el objetivo. A partir de ahí estiman las necesidades futuras y permiten diseñar una estrategia adaptada al horizonte temporal, el perfil de riesgo y la capacidad de ahorro de cada ahorrador.
Porque, aunque no existe una cifra universal válida para todos, sí hay una certeza: cuanto antes se empiece a planificar la jubilación, mayor será el margen para alcanzar los objetivos financieros sin que el esfuerzo resulte excesivo. En ese camino, contar con asesoramiento especializado y con soluciones de ahorro e inversión ajustadas al horizonte temporal, el perfil de riesgo y los objetivos de cada ahorrador puede marcar la diferencia.
Haz números: cada uno necesita una cifra distinta
No existe una cantidad estándar para disfrutar de una jubilación tranquila. Todo dependerá de factores como la edad a la que quieras o puedas retirarte, el nivel de vida que desees mantener, si tu vivienda está pagada o no, la pensión pública que esperas recibir y otros ingresos de los que puedas disponer.
Para obtener una estimación realista, resulta útil recurrir a herramientas de planificación financiera que permitan calcular las necesidades económicas futuras y fijar un objetivo de ahorro adaptado a cada situación. Se debe contar con el efecto de la inflación y en este sentido, entidades como Mapfre disponen de calculadoras especializadas que te permiten simular planes de ahorro a medida para objetivos específicos y soluciones orientadas a determinar qué aportaciones necesitas para mantener tu nivel adquisitivo tras la jubilación.
Define una estrategia de ahorro e inversión cuanto antes
Una vez calculado el objetivo, el siguiente paso es diseñar un plan para alcanzarlo. Empezar con tiempo permite realizar aportaciones periódicas más asumibles y aprovechar el efecto del interés compuesto, que hace crecer el ahorro a largo plazo. En este proceso, contar con soluciones de ahorro e inversión adaptadas al horizonte temporal, el perfil de riesgo y los objetivos de cada persona puede ayudar a construir el capital necesario de forma progresiva.
Revisa tu plan a medida que cambie tu vida
La planificación de la jubilación no es una decisión puntual, sino un proceso que conviene revisar periódicamente. Un cambio de empleo, un aumento de ingresos, la compra de una vivienda o la proximidad de la jubilación pueden hacer recomendable ajustar la estrategia. Contar con asesoramiento profesional y con herramientas de seguimiento, como las que pone a disposición de sus clientes Mapfre en sus 3.200 oficinas, facilita adaptar las decisiones de ahorro e inversión a cada etapa de la vida y mantener el rumbo hacia el objetivo marcado.