Es el sacerdote más mediático del país. Su incesante actividad por los desfavorecidos ha logrado el milagro: atender a 60.000 necesitados y que le aplaudan políticos de izquierda y de derecha. Hablamos de su labor y de sus enemigos, que también los tiene. Por Virginia Drake

En 1962, un joven seminarista asturiano llamado Ángel García fundó La Cruz de los Ángeles, una pequeña asociación de inspiración cristiana que años más tarde se convertiría en la ONG Mensajeros por la Paz, que hoy está presente en 50 países y que cuenta con más de 5000 voluntarios y 3900 trabajadores, de los que el 98 por ciento son mujeres. Cerca de 63.000 personas -entre niños, jóvenes y mayores- han sido atendidas en sus casas de familia, comedores sociales y residencias.

Padre Ángel

Nos citamos con el padre Ángel en la iglesia de San Antón, de la que es párroco desde hace poco más de un año: «Un sueño que he podido hacer realidad gracias al Papa Francisco», nos dice. Como es habitual en él, viste camisa blanca con los puños sin abrochar, traje oscuro -ambas prendas, dos tallas mayores de las que le correspondería- y corbata roja con el nudo sin apretar. Y es que fueron muchos años soportando el alzacuellos y aceptando normas con las que cada vez tenía menos en común: «Necesito sentirme libre y no puedo soportar que nada me apriete. Necesito respirar sin que nada me oprima». Durante la entrevista, no para de manosear y de jugar con unas llaves que, según nos cuenta, le sirven para perder el miedo y controlar el nerviosismo.

XLSemanal. Cuesta creerlo. ¿Es usted el sacerdote más mediático del país y dice ponerse nervioso en una entrevista?

Padre Ángel. No me acostumbro. Yo no soy teólogo y me cuesta decir bien las cosas. Los políticos van a las tertulias con un bolígrafo en la mano, yo voy con las llaves.

Padre Ángel

El sacerdote es uno más

XL. Dígame, ¿se ha convertido la Navidad en una semana de vacaciones en la que poder viajar, esquiar, descansar…?

P.Á. Creo que el espíritu navideño no se ha perdido. Hay mucha gente que se acuerda de Cristo en estas fechas. Pero, ojo, hay que tener cuidado con los que dicen no creer en Dios porque a veces creen en Dios más que nosotros.

 “Las comisarías están abiertas 24 horas. Los puticlubs, las gasolineras… ¿Por qué no una iglesia?”

XL. Monseñor Osoro hizo que se cumpliera el sueño de su vida cuando hace poco más de un año permitió que abriera 24 horas al día la iglesia de San Antón y que la ONG Mensajeros por la Paz, que usted preside, se hiciera cargo de ella.

P.Á. Osoro es amigo y sabía que yo quería tener una iglesia para hacer en ella todo lo que estamos haciendo en San Antón. A don Carlos Osoro le estoy muy agradecido porque siempre me ha defendido de esa gente que me tiene tantas ganas y me critica tanto.

Padre Ángel

Abierta las 24 horas

XL. ¿Quiénes son sus enemigos?

P.Á. Tengo más de los míos que de fuera de la Iglesia. A veces les molesto y hacen comentarios sobre mí por tonterías: por mi corbata roja, por lo mucho que salgo en la tele… por cosas muy simples.

XL. Y no tan simples: desde otras parroquias le critican que la de San Antón es un centro de acogida, no de culto.

P.Á. Sí, puede que tengan razón, pero no veo por qué se molestan conmigo. Yo no les digo que lo que tienen ellos son beatas que mean y beben agua bendita. ¡No se me ocurre! Sin embargo, el otro día una señora me puso verde cuando vio el nacimiento que hemos puesto. «Que si esta no es la Virgen, que si este Niño Jesús…». Yo le dije que me respetara igual que yo respeto que ella siga poniendo un Niño de escayola rubio y guapo y que no me insultara.

Tengo más enemigos dentro que fuera de la Iglesia. Bautizamos a hijos de lesbianas, de madres solteras. ¡Si esto no es apostolado…!

XL. ¿Poner en el belén al niño Aylan muerto en la playa haciendo de Jesús no es ir demasiado lejos?

P.Á. Yo creo que no, habrá otros que piensen que sí y a lo mejor tienen razón. Pero ni siquiera la imagen de Aylan logró que los políticos se decidieran a acoger a los refugiados. Los ciudadanos europeos se manifestaron a favor de acogerlos, fue la falta de voluntad política la que impidió que vinieran.

“Cuando tocas la fibra a una mujer, siempre responde. No tengo que esforzarme para llevarme bien con ellas… sobre todo cuando están en el poder”

XL. Lo critican por convertir los bancos de la iglesia en camas para que la gente duerma a cualquier hora del día, de servir comidas frente al altar…

P.Á. Puede que tengan razón, pero que vengan aquí a ver a cuántos niños hemos bautizado que otros curas no han querido bautizar por ser hijos de madres solteras o de gais o lesbianas… Los que dicen esas cosas no saben cuántas confesiones y comuniones damos aquí al día. ¡Si eso no es hacer apostolado…!

Padre Ángel

«Se trata de que, si alguien necesita llamar, nos pida un móvil. Y si alguien no tiene Internet, disponga gratis de conexión

XL. Dicen en la Red que su iglesia es un mercado persa y que si Jesucristo entrara sacaría el látigo y los echaría a todos.

P.Á. ¡Ya! Si Jesús entrara en San Antón, se sentaría en la mesa camilla a escuchar a la gente y a sentirse tan herido como me siento yo cuando escucho a los que vienen a desahogarse. Muchas de las cosas que me dicen a mí también se las han dicho al Papa. Al Papa lo critican todos los días y también los suyos, como a mí.

XL. ¿Ser un cura mediático es bueno o malo?

P.Á. Que te reconozcan por la calle y te pidan que los bendigas o quieran darte un beso es un privilegio. Yo voy mucho por los hospitales porque la gente me dice que un familiar quiere verme antes de morir… y a mí con este tipo de cosas se me pone todo aquí [señala la garganta].

Padre Ángel

Siempre hay un café y un bocata

XL. ¿Con quién no se haría una foto y por quién no haría un funeral?

P.Á. Me hago fotos con todo el mundo y haría un funeral por todo el que me lo pidiera. El otro día hice uno por Fidel Castro y eso que la primera vez que fui a Cuba me echó, pese a ir recomendado por Felipe González.

XL. ¿Por qué lo echó?

P.Á. Yo lo tenía idealizado y, cuando lo vi, me di cuenta de que era como los demás: estaba rodeado de coches, de mujeres… Y se lo reproché. Entonces, Fidel me dijo: «La revolución la vine a hacer aquí yo, no tú». Y tuve que abandonar Cuba en 24 horas. Con los años volví con Juan Pablo II y me acerqué a darle la paz en la misa. Aquella acción me abrió de nuevo las puertas de Cuba.

“He tenido todas las tentaciones carnales del mundo. Y han sido agradables, me han enseñado lo que es el amor y a aguantarse”

XL. En tres meses cumple 80 años, ¿qué tal está de salud?

P.Á. Muy bien. Tuve un problema hace años [cáncer de colon] del que ya me he olvidado, aunque sigo pasando la revisión como los coches. Te puedo contar que uno de mis enemigos, cuando fui a renovar el carné de sacerdote -que te lo suelen dar cuando vas a viajar, por dos o por tres años renovables-, me escribió una carta de su puño y letra en la que me preguntaba para qué lo quería si me iba a morir pronto. Escribí al obispo para que le llamase la atención. Esa es la caridad de los míos, la mala uva que tienen cuando los estorbas.

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Un sacerdote con don de gentes (El Padre Ángel a la derecha)

XL. Dice que lo engañaron cuando le contaron que los enemigos del hombre son tres: mundo, demonio y carne.

P.Á. Totalmente. Nosotros hemos nacido gracias a la carne, ¿cómo va a ser nuestra enemiga quien nos facilitó la vida? Nacemos del fruto del amor de nuestros padres. Yo, al menos, no he nacido del pecado. Cuando se lo digo a algún cardenal, me dice que él tampoco porque su madre dormía siempre con su padre y no era una puta, lo hacía por amor.

XL. Oiga, que se refiere a las tentaciones de la carne, no al amor conyugal. ¿Usted no ha tenido tentaciones carnales?

P.Á. ¡Sí, todas!, como cualquier vecino. Pero esas tentaciones han sido también agradables para saber lo que es el amor, lo que es querer y lo que es aguantarse y ser fiel a lo que eres y a lo que crees. Mis enemigos son los organismos oficiales y, sobre todo, la burocracia contra la que uno tiene que estar todo el día luchando.

XL. Dice que habría que revisar eso de «oír misa entera todos los domingos y fiestas de guardar».

P.Á. Hoy habría que decir el domingo o el sábado o los lunes… o no. Todo eso es de hace muchos años. Tampoco hay que tener los hijos que Dios mande, sino los que se puedan mantener. Y esto lo dice el catecismo.

XL. Siempre cita al Papa Francisco, pero a usted no le ha ido nada mal con los papas anteriores.

P.Á. ¡Nada mal! A mí siempre me ha ido bien con todos, aunque mi papa por excelencia es Pablo VI, que defendió mi proyecto. Yo entonces tenía 25 años y Pablo VI me dijo: «Ángel, sigue adelante con esto». Mientras, algunos jerarcas de entonces me criticaban y me decían de todo.

XL. ¿Y con Juan Pablo II?

P.Á. Tuve la ocasión de darle el “teléfono dorado” y explicarle que servía para paliar la soledad. Me dijo entonces. «Los papas, los reyes y los jefes de Estado nos encontramos solos muchas veces». Le di mi móvil para que me llamara cuando se sintiera solo, pero nunca me llamó. Con Benedicto XVI también tuve buena relación. era un papa bondadoso que abrió las ventanas de la Iglesia; pero Francisco ha abierto las puertas.

XL. Con Rouco, en cambio, le fue peor.

P.Á. Yo creo que hay un mito entre Rouco y yo. ni pública ni privadamente me llamó la atención.

Padre Ángel

En los bancos hay colchonetas para quien necesite dormir. Y a cualquier hora

XL. Pero si hasta le cerró una iglesia…

P.Á. Sí, pero lo hizo a través de otros. Hablaba con otros obispos, incluido el mío, y se quejaba de que yo hacía lo que me daba la gana, de que no respetaba las normas… pero, en el fondo, él me quería. Ahora, cuando nos vemos, nos abrazamos y nos besamos y la gente se piensa que somos unos cínicos, pero yo hasta lo quiero. Cuando tuvo un cáncer, el que estaba cerca de él y rezaba por él era yo. Todo fue un mito porque no estábamos en polos tan opuestos.

XL. ¿Qué hay que hacer para conseguir los favores tanto de Ana Botella como de Manuela Carmena?

P.Á. Ser muy sincero. Cuando le tocas la fibra a una mujer, siempre responde; y si es madre, más. No tengo que hacer ningún esfuerzo para llevarme bien con las mujeres, sobre todo con las que están en el poder o son “esposas de”. Estas últimas mandan más que sus maridos [ríe].

XL. Mójese un poco más.

P.Á. Con Ana Botella estuve muchos más años, fue presidenta de honor de Mensajeros por la Paz, y le tengo mucho que agradecer; pero a mí Carmena me pide lo que sea y voy donde esté. Cuando se puso enferma y estuvo en el hospital, me entristecí como si fuera un familiar por el cariño que le tengo.

Padre Ángel

Con Manuela Carmena

XL. Pero confiese: ¿Manuela Carmena le pide cosas?

P.Á. Como cualquier político, Carmena pide que la queramos y que la comprendamos porque hay mucha gente que lo único que hace es atacarla. Yo intento quererla y animarla y por decirle lo que pienso me quiere más, porque hay gente a su alrededor que solo le dice cosas buenas. Yo no voy por la vida dando botafumeiro a los políticos. Ana Botella y yo, por ejemplo, estuvimos años sin hablarnos porque le dije que no estaba de acuerdo con la postura de Aznar en la guerra de Irak. Pero con el tiempo nos dimos un abrazo.

XL. Cuando alguien se lleva bien con todos, la gente desconfía.

P.Á. Yo soy del que vaya a gobernar en cada momento porque ese será el que más me ayude. Debemos ser del que ha ganado: si un día gana Pablo Iglesias, seré de Pablo Iglesias.

EL PADRE ANGEL Y LA VICEPRESIDENTA SORAYA SAENZ DE SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE LAS MEDALLAS DE ORO AL MERITO EN EL TRABAJO 2014 04/11/2014 MADRID

Con Soraya Sáenz de Santamaría

XL. Así que hoy es usted de Rajoy.

P.Á. Sí, soy de Rajoy. Sería tonto ser adversario de quien tiene el poder: tenemos que ser colaboradores, sin convertirnos en súbditos ni en oficinistas de ellos.

XL. ¿Cómo tiene previsto pasar la Navidad?

P.Á. La Nochebuena la pasaré en la iglesia y haré misa del gallo, con un gallo de verdad para que cante.

XL. ¿Y si el gallo no quiere cantar a las doce de la noche, que todo sigue oscuro?

P.Á. Le haremos cantar [ríe] y, si no, ponemos un disco. En Navidad estaré con quienes no tienen donde pasar estas fiestas, quizá en el palacio de Cibeles, con Carmena.

XL. ¿Pero no hemos quedado en que usted es de Rajoy?

P.Á. Pero en el Ayuntamiento tendré que ser de Carmena, ¿no? Yo soy de Rajoy de mañana y de Carmena de tarde.