Durante cinco años fue asistente personal de Barack Obama. El deber de Reggie Love era saberlo todo del presidente, a veces incluso antes que él mismo. Por Judy Clarke / Fotos: Pete Souza y Cordon Press

Love, que ahora cuenta esa experiencia en un libro, es esa rareza en política que los americanos llaman ‘body man’: parte mayordomo, parte colega, parte lo que sea necesario.

“Fui su dj, su agente de viajes, su mayordomo, su mensajero, su saco de boxeo, su despertador, su máquina Pendedora, su compañero de gimnasio, su hijo putativo y, finalmente y afortunadamente, su amigo”.

Durante cinco años, Reggie Love fue la persona que más tiempo pasó junto con Barack Obama. Como su ayudante personal durante la campaña de 2008 y en los primeros años en la Casa Blanca pasó más horas con él que su propia familia. Con una cercanía que exigía estar siempre disponible sin resultar entrometido. Como un niño en la Inglaterra victoriana, siempre que ese niño midiera casi dos metros de altura y en todo momento llevara un lápiz quitamanchas , bromea Love, que se unió al equipo de Obama cuando tenía 24 años.

Ahora, a sus 33, describe su experiencia en el libro Power forward. my presidential education (editorial Simon and Schuster), que no incluye revelaciones sensacionales o escandalosas, pero proporciona algunas curiosas pinceladas sobre cómo es Obama detrás de los focos.

‘BROTHERS’ EN LA CASA BLANCA.

Uno de los vínculos que unieron desde el principio a Obama y Love fue su fascinación por el baloncesto, pero aún más, cuenta Reggie, fue el hecho de ser negros, algo que en una carrera presidencial no era ‘inocuo’. Según explica Love, una vez en la Casa Blanca, la raza fue una de las razones por las que el presidente siguió contando con él. Porque sabía que podía confiar en mí, total y absolutamente , escribe. Yo era el único otro hermano de color que trabajaba en el Ala Oeste, el único que estaba metido en el fregado todos los días . Según él, que no hubiera otros afroamericanos en ese círculo de la Casa Blanca no es extraño, teniendo en cuenta ‘la demografía racial’ en los centros del poder estadounidenses, pero eso sin duda contribuyó a reforzar el vínculo entre ambos. Digamos que éramos los dos únicos tipos allí que sabían lo que es que no te pare un taxi en Nueva York .

Cuando estaban de viaje en la carretera, mucha gente daba por sentado que yo era un guardaespaldas , apunta Love. Es alto. Es negro. Tiene que ser uno de los guardaespaldas. Yo siempre respondía señalando al agente del servicio secreto que estuviera más cerca. ‘No, con quien tienen que hablar es con ese fulano blanco, el que se parece a Clint Eastwood’ .

EL JUEGO DE GANAR

Love no tenía ninguna intención de dedicarse a la política. Lo suyo era el deporte. Fue alero y capitán del equipo de baloncesto de los Duke Blue Devils, con los que ganó el campeonato universitario en 2001. Tras licenciarse en la universidad, a lo que aspiraba era a jugar en un equipo profesional, pero no lo logró.

Después de pasar un tiempo en casa de sus padres en Carolina del Norte, se presentó a un trabajo como asistente en la oficina de Obama en el Senado. Logró el trabajo, pero le pagaban 28.000 dólares al año, así que para sacarse un extra se puso a trabajar como portero de club por las noches. Dos años más tarde, cuando Obama decidió presentarse como candidato a la Casa Blanca, Love se convirtió en su ayudante personal.

Después de la campaña estuvo desempeñando ese mismo papel en la Casa Blanca, de la que finalmente se marchó en 2012 para estudiar un máster en Administración de Empresas por la Wharton School of Business, un programa educativo al que, según él mismo reconoce, nunca hubiera podido acceder de no haber contado con una carta de recomendación del presidente. Reggie cuenta que consultó la decisión con el propio Obama, que lo apoyó en su intención de formarse más. Love ha trabajado un tiempo como vicepresidente de Transatlantic Holdings -un fondo de inversiones-, pero en julio se anunció su incorporación a Vice Media, como redactor jefe deportivo, en lo que parece una clara decisión de orientar su vida profesional hacia el deporte que tanto le apasiona.

SOBRE SU TRABAJO.

Su cargo en la Casa Blanca era chief of stuff o bodyman, lo que viene a ser ‘hombre para todo’, un cargo cuyas competencias son difíciles de definir. Lo más importante es estar preparado para anticipar las necesidades que van a surgir durante el día. Todo consiste en asegurarte de que tendrá la comida adecuada cuando sea necesario o la información que necesita para un evento, lo que sea Hubo días en que me sentaba junto al operador del teleprompter para asegurarme de que pasaba el texto al ritmo adecuado. Es decir, resuelves problemas , explica Love. También hay que estar ahí para aliviar tensiones. Reggie recuerda el día más importante de sus años en la Casa Blanca. el 2 de mayo de 2011, cuando Obama dio la orden de asesinar a Osama bin Laden. Y cuenta cómo, para superar la tensión de la espera, el presidente se escapó a la cocina para jugar a las cartas con él y otros empleados.Cuando le preguntan qué facetas de Obama son menos conocidas, Love responde que el hecho de que es un padre maravilloso. Según cuenta, cuando llegaba la hora de la cena familiar, a las 18.30, toda la actividad cesaba de golpe .

Reggie dice que todavía sigue en contacto con el presidente, pero trata de no ser pesado. Prefiero apartarme del camino. Estoy seguro de que él no quiere que le cuente cosas como. ‘Estuve en Sundance, tío, fue genial. Fuimos a esquiar, cenamos en un restaurante al. Me alegro de que lo estés pasando tan bien. Yo volé a la India, cambiaron todo el plan y dormí en el avión’. No es la conversación que él quiere tener ahora . Y si alguien puede intuir lo que el presidente quiere, ese es Reggie Love.

Uno más de la familia

Love, que ahora tiene 33 años, dejó la Casa Blanca en 2012 para estudiar un máster en Administración de Empresas. Obama lo despidió deshaciéndose en elogios. Dijo que su trato con él ha llegado a ser como si fuese un hermano pequeño .

El saludo obama.

El choque de puños es un saludo típico de los jugadores de baloncesto y hockey que Obama y Love implantaron en la Casa Blanca. Se ha convertido en un gesto-símbolo del actual presidente, a quien Reggie considera un mentor. En el libro dice que, tras su experiencia en la Casa Blanca, ahora se guía por las 5 P. Pasión, propósito, perseverancia, paciencia y perspectiva . Su receta para el éxito.

Echarse unas risas y ligar.

Se ríen mucho juntos a juzgar por las fotos, como esta tomada en 2012. En su libro, Love cuenta algunas anécdotas divertidas. En 2007, durante la campaña en Florida, Obama irrumpió en la habitación de Reggie, que estaba con una chica en la cama. Obama se disculpó, pero luego le ‘recriminó’, con humor, que usase su campaña para ligar. Es verdad que estaba pasándolo genial, pero no era para tanto. Ligaba más en la universidad , se ríe Love.

Alguien de confianza.

Cuando Obama entrevistó a Love para trabajar en su campaña, Reggie tenía 24 años. Recuerda que le preguntó cuáles eran sus objetivos, qué pensaba hacer en la vida cuestiones para las que él no tenía respuesta. Pero a Obama le cayó bien, le inspiraba confianza.

‘Basket’ y Jay Z.

Los une el baloncesto y acabó uniéndolos la música también. Love fue quien introdujo a Obama en la música de Jay Z, al que conoció durante la campaña electoral de 2008. Obama le pidió a Reggie que descargara algunas de sus canciones y se convirtió en su banda sonora para hacer ejercicio físico por la mañana.

Tu número, tatuado...

Love lleva tatuados los números 365 en un bíceps y 332 en el otro. el número de votos electorales que Obama obtuvo en 2008 y 2012.

El hombre que susurra al presidente.

Love ha sido apoyo y hasta consejero de Obama. Lo dejó porque quería formarse en el mundo de la empresa, pero prueba de lo especial de su relación es que Obama no lo ha sustituido. Su trabajo ahora se reparte entre tres personas. Marvin Nicholson, el director de viajes; Brian Mosteller, el director de operaciones; y Anita Decker-Breckenridge, la secretaria personal de Obama.