A Donald Trump no le duran los empleados. El trajín de personal en la Casa Blanca se lleva por delante incluso a sus colaboradores más cercanos. Por Fátima Uribarri

De los seis hombres que aparecen en esta fotografía tomada en el despacho oval de la Casa Blanca, cuatro han perdido el puesto de trabajo. Ya no colaboran con el presidente de Estados Unidos. Solo conservan su puesto el propio Donald Trump y el vicepresidente, Mike Pence (sentado, con corbata roja y azul). El primero en caer (batiendo récord) fue Michael Flynn: solo ha resistido 22 días como consejero de Seguridad Nacional.

El primero en caer fue Michael Flynn: solo duró 22 días en su cargo

Los turbios lazos de la candidatura de Trump con la Rusia de Vladimir Putin se lo llevaron por delante. Su dimisión no aclaró nada, pero acalló protestas. Después se marchó Sean Spicer. Durante 182 días ha sido portavoz y secretario de Prensa. Fueron tiempos turbulentos, con rencillas internas, tensiones y exabruptos. Dimitió tras haber estado enredado en trifulcas sembradas de descalificaciones e insultos con contrincantes varios. Una semana después, Donald Trump despidió a Reince Priebus, jefe de gabinete de la Casa Blanca, a quien había insultado de una manera feroz el director de Comunicación, Anthony Scaramucci, también enemigo de Sean Spicer. En agosto llegó la hora de partir para el todopoderoso Steve Bannon, estratega jefe y consejero de Donald Trump, pero un hombre que no había sintonizado con los también superpoderosos
Ivanka Trump y su marido, Jared Kushner. Esta fotografía recuerda a Los diez negritos, de Agatha Christie: la gente va desapareciendo.

  • Reince Priebus (en la foto el primero por la izquierda) despedido el 28 de julio de 2017
  • Steve Bannon (de pie en el centro) despedido el 18 de agosto de 2017
  • Sean Spicer (el segunda por la derecha) despedido el 21 de julio de 2017
  • Michael Flynn (el primero por la derecha) despedido el 13 de febrero de 2017