Cada vez somos más altos y longevos. La teoría de la evolución tecnofisiológica sostiene que los avances sanitarios han acelerado nuestra evolución.

Hemos superado a Darwin. O, mejor dicho, le hemos hecho quedar obsoleto. Los tiempos para la evolución ya no son los que el naturalista británico dejó escritos a bordo del Beagle. El tamaño, la forma y la longevidad del cuerpo humano han cambiado más sustancialmente, y mucho más rápidamente, durante los tres últimos siglos que a lo largo de muchos milenios anteriores .La frase está extraída de una reciente publicación científica de largo y explícito nombre, El cuerpo cambiante. salud, alimentación y desarrollo humano en el mundo occidental desde 1700. A grandes rasgos, lo que allí puede leerse es que los avances tecnológicos, sanitarios y en materia de producción de alimentos han acelerado nuestro proceso evolutivo. Somos más altos y tenemos más esperanza de vida que nunca.El estudio, firmado por el premio Nobel de Economía norteamericano Robert W. Fogel y un nutrido grupo de investigadores, toma algunos grandes indicadores, como puede ser, por ejemplo, la estatura. Y, efectivamente, las cifras cantan. un francés alcanzaba de media los 163 centímetros en el siglo XVIII; a finales del XX, la estatura media era ya de 174,7 centímetros. Lo mismo ocurre en otros países contemplados en el estudio, como Estados Unidos, Islandia y Noruega, entre otros. La esperanza de vida en Suecia, por poner otro ejemplo, rondaba los 40 años a finales del siglo XIX. Hoy se ha duplicado. ¿El motivo? La evolución tecnofisiológica, como la denominan los autores del citado estudio. La mejora de la alimentación, especialmente durante el embarazo, determina la fortaleza de la siguiente generación. Y, entre las numerosas tablas de la obra, aparecen comparativas sobre la cantidad de calorías disponibles en la alimentación diaria en cada país. En Inglaterra alcanzaban las 2200 en el año 1700, mientras que a comienzos del siglo XX eran casi 3000. Y el proceso, que arrancó hace tres siglos, continúa imparable aunque con algunos altibajos, como, por ejemplo, el nacimiento de las grandes urbes a finales del XVIII, asoladas por problemas sanitarios. En palabras de Fogel. La tendencia hacia

unos cuerpos más grandes y vidas más largas seguirá en el futuro . ¿Terminaremos convertidos en superhombres?   daniel méndez

1. siglo XVIII. Empieza la revolución. avances en la producción de alimentos y la salud pública.2. 1940. Un francés medía de media 168

cm, cinco más que en el año 1775 3. 1950. y en la década de los 50, alcanzaba una estatura media de 171 cm.4. 1960. EE.UU., Suecia, Gran Bretaña crecen un 1,7% por década.5. 1970. En España, entre 1930 y 1980, se pasó de 165,5 a 175 cm, un 1,22% más. 6. hoy. Nos superamos en longevidad, habilidad corporal, peso y altura.