El prado muestra la mayor concentración de obra jamás expuesta de este genio que continúa volviendo locos a los expertos, 500 años después de su muerte. Desvelamos algunos de sus misteriosos códigos.

Antes del subconsciente y los sueños de Sigmund Freud, de los efectos alucinógenos del LSD, de los cuerpos dislocados de Picasso, de las brumas de J. M. W. Turner o de los elefantes voladores de Salvador Dalí estuvo el enigmático ingenio del Bosco. En agosto se cumplen 500 años de la muerte del genio, nacido como Jeroen Van Aeken en Hertogenbosch (de allí tomó su nombre de Hieronymus Bosch), y sigue volviendo locos a los intérpretes de sus obras. No está claro el significado de muchas figuras porque no hay textos coetáneos que lo expliquen. El primero en intentar descifrarlo fue el padre Sigüenza, y lo hizo bastantes años después de la muerte del Bosco. Sabemos poco de él , cuenta Fernando Checa, autor de uno de los textos del catálogo de El Bosco. La exposición del V centenario, que comienza el día 31 de mayo en el Museo del Prado. Es un acontecimiento único en el que se reunirá por primera vez el 75 por ciento de la obra de este artista flamenco que tanto atrajo a Felipe II. por eso hay mucha obra suya en España. El jardín de las delicias, por ejemplo, colgaba en el dormitorio real. Fue el Bosco un inventor de terror. Imaginó monstruos, bestias e infiernos. Coloreó lo grotesco, los pecados y vicios. Dibujó los gestos del espíritu del bien y del mal, las pesadillas, los santos, la humanidad, la corrupción, el misterio.

Los dados Aluden al azar, aunque también aparecen en obras del Bosco con referencias al juego y las tabernas como fuentes de pecado.

El carro de henoEl carro rebosa, pero de heno. del mismo color que el oro, pero sin valor. Es una metáfora de la vida. llena de banalidades.

El demonio, con patinesEn el siglo XVI se decía que el mundo se deslizaba sobre hielo, desnortado. Al demonio lo pintó de muchas maneras.

El árbolEste drago canario, el árbol de la vida, aparece en El jardín de las delicias, junto a Adán y Eva. Las frutas (cerezas, fresas, uvas, madroños) aluden al placer sexual.

La lechuzaEs el símbolo de la sabiduría y de la diosa Minerva. El resto son suposiciones , dice Fernando Checa. En la obra del Bosco abundan también los peces, reptiles y ratas.