Lo llaman el nuevo Philippe Starck . Armado con impresoras 3D, está revolucionando el mundo del diseño. Firmas de decoración, de moda y de restauración de todo el mundo se lo disputan. Su secreto. dar a los objetos un toque de humor japonés.

La figura más importante del diseño internacional se llama Oki Sato y con su mirada multidisciplinar está dispuesto a enseñarnos que detrás de lo cotidiano hay mucho que descubrir. Muchos lo consideran ya el nuevo Philippe Stark. Estas son diez claves para descubrir al hombre más buscado del momento.

¿Quién es Oki Sato? 

Nacido en Toronto en 1977, se formó como arquitecto en la Universidad Waseda de Tokio, donde terminó de estudiar en 2002. Ese año, una visita a la Feria del Mueble de Milán lo convenció, junto con unos amigos, para formar Nendo Design Studio. Hoy tienen sede en Tokio y Milán y en total son 30 personas y un perro.

¿Cuál es su sello de identidad? 

Nendo significa arcilla en japonés, pero un tipo de arcilla que es casi como plastilina, capaz de cambiar de color, de forma . Flexible y cambiante, las dos palabras clave para entender su trabajo. Ha modificado para siempre el minimalismo tradicional japonés para llevarlo a una nueva dimensión, la de la ironía. ¿Cómo? Ocupándose más que de los materiales y otras menudencias, de la historia que hay detrás de cada objeto. Su obsesión es crear momentos en la vida diaria, lo que se traduce en diseños sencillos y con un toque único de humor.

Nada se le resiste. 

Muebles, interiorismo, diseño gráfico, arquitectura, diseño industrial, moda, incluso packaging para productos de belleza. La mirada del diseñador más deseado lo abarca todo. Uno de esos pocos creadores polifacéticos y eclécticos, mágicos, que son capaces de descubrir el alma escondida que se esconde detrás de los objetos cotidianos.

¿Sus armas? 

La ironía, la diversión, el talento y una mirada entre infantil y socarrona a la que no intimida nada. Su lenguaje es la sencillez, la funcionalidad, el humor y una poesía a veces transgresora capaz de convertir el objeto más sencillo del mundo en algo capaz de hacernos disfrutar. Su objetivo no es deslumbrar con formas o acabados, sino con la diversión.

Impresoras 3D.

Sato asegura que es capaz de abarcar un campo de trabajo tan amplio gracias a las impresoras 3D, que le permiten crear prototipos rápidos. No podría haber hecho tantos proyectos en un año sin mis impresoras 3D asegura. Creo que realmente están cambiando la forma de trabajar de los diseñadores. En nuestro estudio tenemos tres impresoras 3D y funcionan las 24 horas del día. Cuando tengo con una idea, al día siguiente ya podemos contar con un modelo físico para empezar a probar .

Sus fuentes de inspiración.

Los libros manga japoneses y el diseño nórdico, especialmente el sueco. Su filosofía de trabajo busca transformar la forma en que las personas interactúan con los objetos que las rodean. Y, por supuesto, la vida cotidiana, afirma Sato, el día a día puede convertirse en algo más interesante si le prestas la atención que se merece .

En blanco y negro.

Muchos lo acusan de ser un tanto monocromático. Él se defiende. Creo que los diseñadores japoneses percibimos más tonos de luz y sombras, por eso tendemos al blanco y negro. Si funciona en esos dos colores, lo hará en cualquier tono .

Dónde puedes encontrar sus obras.

En una librería, en una tienda de chocolates o de zapatos, pero también en el Victoria and Albert de Londres, en el Centro Pompidou de París o en el MoMA de Nueva York. Sin fronteras internacionales ni diferencias entre lo que se considera diseño con mayúsculas o con minúsculas.

¿Obsesivo yo? 

Con más de 400 proyectos anuales, su forma de trabajo no varía, es perfeccionista hasta la obsesión. Trabajo en el concepto inicial de cada proyecto y superviso personalmente cada uno de ellos. Me reúno con todos mis clientes . ¿Cómo lo hace? Trabajando 15 horas al día, comenta. Si focalizo en solo uno o dos proyectos, únicamente puedo pensar en ellos. Pensar en 400 me relaja , asegura.

La importancia de lo pequeño.

A la gente le interesan las historias mínimas. Antes había periódicos y televisión. Ahora se trata más de tuitear pequeños momentos. Es similar a la forma en que yo concibo el diseño , declara. Por eso para Sato no hay retos pequeños. Desde unos simples chocolates a un centro comercial en Bangkok. Todo recibe la misma atención.

Objetos con alma

Lo cotidiano. Sato apuesta por pequeños gestos que nos hacen la vida más fácil, como por ejemplo el paraguas Stay-umbrella.

Escalas

Tokyo Baby Cafe. Un lugar para que padres e hijos estén juntos con enormes sofás y piezas más diminutas.

Diseños con historia

Tribal Collection. Sillas, mesas y estantes que combinan la artesanía local y el diseño.

En la oficina

Meguro Office. En Tokio, un oleaje de paneles de madera conecta los diferentes espacios de uso entre los trabajadores.

Aire fresco

Reedición. La colección de cerámica Ume-Play rinde homenaje a la tradición japonesa.

A medida

Restaurante Tumamigui. En este local de Tokio se puervir.

Un café

Starbucks. Sato diseñó una pop up concebida como una biblioteca para las bebidas expreso.