A la caza de la cámara indiscreta en Corea del Sur

Más de 6000 detenidos por filmar a mujeres en baños y vestuarios. Por M. Giménez

Se llama ‘molka’. Es el delito de filmar a mujeres en la intimidad de un vestuario y en el cuarto de baño o de colocar cámaras bajo las faldas de las viandantes.

Los delincuentes de molka esconden sus cámaras en lugares indiscretos y después muchos vuelcan sus vídeos en la Red. Corea del Sur los combate con brigadas como la de la foto, que revisa unos servicios públicos, y con leyes como la dictada en 2004 que obliga a que los teléfonos móviles coreanos emitan un sonido cuando filman o fotografían.

En 2014 detuvieron a 6600 voyeurs. Pero no es fácil pillarlos a todos: Corea del Sur es el país con más smartphones del mundo; poseen uno el 88 por ciento de sus casi 51 millones de habitantes.