El Museo de Bellas Artes de Bilbao celebra su 110º aniversario con una exposición de 110 obras maestras de su colección, como este Gauguin costumbrista. Por Suzana Mihalic

El autor: Paul Gauguin (París, 1848-Atuona, Islas Marquesas, 1903)

paul gauguin

El hombre y la naturaleza

No copies la naturaleza literalmente -dijo Gauguin cuando ya se alejaba del impresionismo del que provenía-. El arte es una abstracción». Su estilo posimpresionista se caracterizó entonces por la austeridad en la composición, las formas grandes y las líneas verticales que definían forma y contorno. Quería mostrar la armonía entre hombre y naturaleza. Le atraía lo primitivo, los nativos de la Polinesia y el arte folclórico. Sus obras influyeron en Van Gogh, Matisse, Picasso, el cubismo y el fauvismo, entre otros.

Paul Gauguin. Laveuses á Arles (Lavanderas en Arlés), 1888. / Óleo sobre lienzo / 74 x 92 cm.

1. La composición: claustrofóbico ‘zoom’

Paul Gauguin pintó el cuadro durante su estancia en Arles, en el sur de Francia, adonde acudió invitado por Vincent Van Gogh para formar un grupo artístico. Gauguin creó dos versiones de Lavanderas en Arlés: una la realizó con una vista muy abierta; la otra es este cuadro, una versión radicalmente diferente, con una vista más cerrada a modo de zoom, casi claustrofóbica, sin horizonte, y con una composición muy asimétrica.

2. Colores: suaves y vivos con pinceladas pronunciadas

La escena está pintada con óleo sobre yute, lo que requería una aplicación más densa de la pintura y unas pinceladas más pronunciadas. Los tonos suaves se alternan con otros más vivos. Al azul y al blanco los acompaña un verde intenso, un pigmento elaborado a base de cobre que tuvo muy buena acogida entre los artistas de la época. También resaltan el vivo color rojo y el naranja contundente, que representan un árbol en el otoño.

3. Las figuras: simplificadas, lejos ya del impresionismo

Las figuras ya no son estilizadas ni tienen rasgos pormenorizados, sino que se reducen a formas bastas y redondeadas que transmiten la idea de rigidez y pesadez en el movimiento de las mujeres. Se nota que Gauguin empieza a desmarcarse del movimiento impresionista, prescinde de los detalles, ya no le importa transmitir la sensación de tres dimensiones y separa el color mediante rotundas líneas negras.

4. El canal: agua en movimiento

El canal de Roubine du Roi no ha sido solamente escenario para los cuadros de Gauguin, sino que también ha inspirado a Van Gogh, quien pintó también allí sus propias versiones de Lavanderas. Las pinceladas serpentinas en diferentes tonos de azul hacen que parezca que el agua se está moviendo por las corrientes o por la tabla de madera de la lavandera.

5. La firma: cuestión de autoestima

En la esquina inferior izquierda, Gauguin ha plasmado su nombre y el año del cuadro con gruesas y pastosas pinceladas de tono azul que, aun así, logran los giros característicos de su firma. A veces firma solamente con P.Go. y, en otras ocasiones, con el nombre completo. El optar por una u otra podría corresponder con el estado de su autoestima.

6. La cabra: la intrusa transparente

El mundo animal siempre desempeñó un papel destacado en la obra de Gauguin. Aquí, la cabra es una de las tres principales figuras junto con las dos mujeres. Aunque en un primer plano, parte de su cuerpo ha quedado fuera del cuadro. Su color blanco es muy similar al del prado, lo que hace que parezca casi transparente. su forma solo se aprecia por el contorno negro y por los cuernos.

PARA SABER MÁS

Museo de Bellas Artes de Bilbao. Exposición. 110 años, 110 obras. Hasta el 17 de septiembre de 2018.