La Asociación Nacional del Rifle en Estados Unidos celebra su reunión anual, a la que miles de familias llevan a sus hijos. Por Fernando Goitia

Pocas imágenes transmiten tanta paz como el rostro de un niño ante su juguete favorito. El de Blaise Maliskey, sin embargo, resulta de lo más inquietante. Con apenas once años, al chico le cuesta creer que sujeta el último modelo de Remington 870 DM, todo un best seller de las escopetas por, según expertos, «su fiabilidad y la versatilidad que proporciona su cargador incorporado». El pequeño Maliskey fue uno de los más de 70.000 asistentes a la 147.ª Convención Anual de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), en Dallas, hace unos días, donde también pudo probar y adquirir rifles semiautomáticos y de asalto.

Durante el discurso de Trump, eso sí, estaba prohibido portar armas

Una opción que defiende su presidente, Donald Trump, gran protagonista de la reunión, con un extenso y enardecido discurso ante 10.000 de los cinco millones de socios de la NRA. «Quiero agradeceros todo lo que hacéis para defender nuestra libertad y nuestra bandera», proclamó Trump, primer presidente que visita la reunión desde Ronald Reagan, en 1983. Durante su arenga, eso sí, a nadie en el público se le permitió portar armas.