La médica forense María Castellano experta en violencia de género,  nos describe cuatro perfiles recurrentes de maltratadores

María Castellano lleva décadas estudiando el perfil de los maltratadores que resume en cuatro, pero matiza: “No hay relación directa entre personalidad y conducta. Lo importante es ver en el agresor rasgos de venganza, orgullo, odio, revancha, depresión y pérdida de las ganas de vivir. Estos son los sentimientos que llevan a la decisión de matar y de matarse. se dan más en unas personalidades que en otras”.

El orgulloso

RASGOS

1. Se trata de un hombre de carácter duro, preocupado por su imagen social y la de su familia. Muy rígido y exigente, impone cómo deben hacerse las cosas de cara al qué dirán.

2. Es dominante e impone sus normas. Estas relaciones pueden ser muy largas, matrimonios de años.

3. Si la mujer intenta recuperar su espacio, no lo acepta. Insulta, humilla, prohíbe y llega a la agresión física, generalmente ‘leve’: golpes, empujones, patadas.

Y cuando la mujer denuncia y la situación se hace pública, el rechazo social indigna al hombre.

Las medidas judiciales incrementan la hostilidad, el odio, el resentimiento y el deseo de venganza. Puede acabar con la vida de la mujer. No se agrede a sí mismo.

El dependiente

RASGOS

1. Es un hombre que no controla bien sus emociones y sentimientos.

2. Necesita recibir mucha atención y satisfacciones. Puede dar mucha importancia a hechos intrascendentes.

3. Cuando inicia una relación, es muy exigente con esa mujer y quiere ser el centro de su vida. Al principio, ella se siente halagada, pero con el tiempo el control se hace sofocante. Cuando quiere romper la relación, él no lo acepta, se angustia, llora, la persigue, le hace regalos, la amenaza con que no puede vivir sin ella.

4. A veces se reconcilian porque promete cambiar, pero esto no se produce.

Y cuando la mujer denuncia, se vuelve un acosador. El juez suele poner la medida de alejamiento, pero es frecuente que no la respete.

En estos casos, el peor desenlace es que el hombre se deprima y sienta una gran ansiedad y angustia. Si llega un momento en que no le importa su vida, puede matar a la mujer y suicidarse a continuación

El introvertido

RASGOS

1. Es un hombre muy solitario que no comparte sus sentimientos con nadie y todo se lo guarda. Nadie lo ayuda a ver las cosas de otra manera y de ahí su peligro.

2. Suele minimizar la agresión. Dice cosas como: «Yo no hice nada. Solo la empujé y ella tropezó».

3. No reconoce sus sentimientos. Calla todo lo que le contraría. Cuando reacciona, lo hace sin control. Suele explotar por tonterías.

Y cuando la mujer denuncia, su reacción va a depender de su nivel de depresión.

Si predomina la depresión sobre la venganza, puede llegar a matar a la mujer y luego suicidarse e incluso matar a los hijos: «Si esto se acaba, se acaba la familia». Si predomina la venganza, no se matará.

El celoso

RASGOS

1. Los celos son un rasgo que se presenta aislado de los otros.

2. Producen gran malestar psíquico y angustia y hacen perder el control.

3. Los celos en los hombres vienen relacionados con la pérdida de su virilidad, la capacidad de erección.

4. Al verse impotentes, derivan la culpa a la mujer: «Ella se satisface con otro y por eso ya no me necesita».

5. Es un mecanismo mental negativo más común entre personas alcohólicas, en el que se pierde el sentido de la realidad.

Y cuando la mujer denuncia, desea vengarse.

Puede matarla y, si ella tiene otro compañero, también a él. Su nivel de depresión no es importante. No suele suicidarse.