Nací en Madrid en 1968. Tengo seis títulos superiores de música: soy soprano, compositora, directora de orquesta. Y, ahora, presidenta de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Por Virginia Drake / Foto y vídeo: Javier Ocaña

XLSemanal. ¿Qué mosca le ha picado para meterse en este berenjenal?

Pilar Jurado. La de amar la vida y la de decirle que sí a los retos; pero sobre todo soy consciente de la gran responsabilidad que tengo sobre mí.

XL. Ana Diosdado fue la primera presidenta de la SGAE y se quejaba de que la tuviesen como un florero.

P.J. Fue una presidenta más institucional; yo, más ejecutiva. Y, desde luego, no soy un florero. Ya saben todos que no lo soy, ya se han enterado, ¡jajaja!

XL. La hemos visto morena, rubia, pelirroja… pero pocas veces con los labios tan rojos. ¿Marcando territorio?

P.J. Pintármelos así me lo ha traído esta presidencia. El rojo es el color que realmente representa a las mujeres: si algo tenemos, es coraje y pasión. El rojo es nuestro color, aunque intenten rebajarlo con blanco y que parezca rosa.

XL. Ha dicho: «Ni ‘techos de cristal’ ni ‘suelos de terciopelo’».

P.J. He roto muchísimos ‘techos de cristal’ porque nunca los he visto. También estoy rompiendo los de la SGAE porque tampoco los veo. Lo que no se ve no existe y te permite actuar.

XL. La presidencia de la SGAE no es fácil, su antecesor duró tres meses.

P.J. Pues, de entrada, voy a cumplir seis: de momento lo he duplicado [ríe].

Pilar Jurado: "Conmigo, Plácido Domingo ha sido absolutamente cuidadoso, cariñoso y muy caballeroso"

XL. ¿Es cierto que trabaja 18 horas al día?

P.J. ¡Y más! Esto no está pagado, ¡jajaja!

XL. ¿Y su carrera de soprano?

P.J. He tenido que restringir mucho mi actividad para centrarme en la SGAE: es un momento decisivo, el peor en la historia de esta entidad de 120 años.

XL. ¡Pues es una pena!

P.J. Eso me dicen todos; confío en poder ir haciendo algunas cosas cuanto antes para no abandonar mi carrera, que para mí es muy importante.

XL. La presidenta del jurado de la Mostra de Venecia se negó a ver un filme de Polanski (acusado de varias agresiones sexuales), pero no lo vetó. ¿Qué hubiera hecho usted?

P.J. No lo sé. Admiro el talento, pero, cuando queda en evidencia esa parte humana de los grandes creadores, el ídolo se rompe en mí. No puedo separar al hombre de su obra.

XL. ¿Qué piensa de lo de Plácido Domingo?

P.J. Solo puedo hablar de mi relación con él, y conmigo siempre ha sido absolutamente cuidadoso, cariñoso y muy caballeroso. Es muy querido en el Teatro Real, de una afectividad inmensa. Si es cierto lo que dicen, me gustaría que la cuestión estuviese en los tribunales, y me preocupa la facilidad con la que cualquier historia puede entrar en los medios y generar este maremágnum.

Desayuno: hidratos, fuera

Pilar Jurado

 

«Soy superproteínica: me gusta desayunar un zumo de zanahoria o mango y un par de huevos fritos. Nada de hidratos de carbono ni de bollos».

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