Sociólogo y abogado, 66 años. De perfil tecnócrata, fue el pararrayos de Rajoy y consiguió sacar adelante la ley educativa del PP, la LOMCE, antes de que acabase la legislatura. Por Carlos Manuel Sánchez

XLSemanal. ¿Qué situación se encuentra cuando llega al Ministerio?

José Ignacio Wert. Me encuentro el fracaso de la negociación entre Ángel Gabilondo y María Dolores de Cospedal para elaborar un pacto educativo. Y con una situación que dejaba mucho que desear por varias razones. La principal. un abandono escolar temprano, que entonces era del 26,3 por ciento; el doble de la media de la Unión Europea.

XL. ¿Cuál fue su prioridad?

J.I.W. El problema de un abandono temprano tan elevado no es solo que tienes una proporción muy alta de jóvenes que salen sin la capacitación mínima para insertarse en el mercado laboral y, por tanto, sin poder desarrollar ni un programa vital, ni profesional ni personal adecuado; una tasa tan elevada durante tanto tiempo crea una bolsa, cada año más importante, de gente que va a tener esa dificultad toda su vida. Estábamos comprometiendo nuestro futuro como país. Por eso establecí como prioridad reducir ese abandono.

XL. Pero el problema no es solo para los que abandonan, muchos de los que siguen lo hacen a trancas y barrancas y terminar tampoco les garantiza que lo vayan a tener fácil

J.I.W. Mejorar el rendimiento académico está también en la arquitectura de la ley. Me encontré con una tasa de repetición que es la más alta de Europa. Casi el 40 por ciento de los chicos y chicas llegaba a los 15 años habiendo repetido al menos un curso. Esto suponía, además, un factor de ineficiencia económica del sistema gravísimo.

XL. ¿Cuantificable?

J.I.W. El 8 por ciento de los recursos públicos que insume el sistema educativo se podría dedicar a otras cosas si no hubiera esa tasa de repetición. Eso es un sobrecoste anual en torno a los 4000 millones de euros.

XL. ¿Y qué hace entonces?

J.I.W. Hago un primer diagnóstico, trazo un mapa de acciones y a continuación me reúno con el PSOE y con otros grupos. La respuesta del PSOE fue descorazonadora. La línea roja es que no se tocara la ley del año 2006. Esa falta de apertura al diálogo se mantuvo toda la legislatura. Y a partir de ahí empezaron a repetirse unas críticas que, lo digo sin ánimo polémico, tienen muy poco que ver con lo fundamental de la ley.

XL. Quiere decir que empezaron a lloverle los palos

J.I.W. Quiero decir que son argumentos falsos o se refieren a aspectos muy accesorios.

XL. ¿No es una ley ideológica?

J.I.W. No. Es una norma basada en la evidencia y en los resultados. Y está inspirada en lo que han hecho países que han conseguido en un tiempo relativamente corto mejorar su sistema. Pero lo de que es una ley ideológica y otros mantras que empezaron a circular son aspectos muy tangenciales para no afrontar lo esencial. Y en eso tuvo mucho que ver el liderazgo del PSOE, que lo ostentaba Alfredo Pérez Rubalcaba, que por comprensible amor de padre tenía especial apego a la legislación educativa socialista

XL. Pero las críticas no solo llegaron de las filas socialistas.

J.I.W. También tuvo una enorme influencia que esta reforma haya coexistido en el tiempo con las exigencias tan profundas de consolidación fiscal que tuvo que enfrentar el Gobierno y que en el caso de la educación se tradujeron en permitir un aumento de las ratios por aula, del número de horas de docencias de los profesores

XL. Los famosos recortes.

J.I.W. Sí. Y se ha producido una gigantesca confusión entre la ley y los recortes. Los recortes tiñeron la LOMCE de un color que no era el suyo.

XL. ¿Siente que se lo ha tratado injustamente?

J.I.W. Hubo una falta total de comprensión, en algunos casos deliberada. Y lo que prevaleció fue el ruido y la furia, por usar términos shakespearianos. Si hoy le preguntas a alguien qué recuerda de la LOMCE, hablará de cosas adjetivas como la religión, el castellano O los supuestos privilegios de la concertada. O el tratamiento de la educación diferenciada [por sexos]. Son aspectos que no digo que no tengan importancia, pero que no son el centro de la ley.

XL. ¿Y cuál es el centro?

J.I.W. De hecho, a la vista de que el debate se politizaba tanto, yo antes del debate parlamentario les propuse a los partidos que hiciéramos lo mismo que han hecho países como Irlanda. Vamos a ponernos de acuerdo sobre lo que es lo estructural, lo que no es ideológico. Cómo definimos la educación obligatoria en sus etapas, los procedimientos para evaluar, los itinerarios alternativos para evitar que haya tanto abandono escolar y hacemos esa parte objeto de un acuerdo general.

XL. ¿Y el resto qué?

J.I.W. Claro, luego hay cosas en las que no estaremos de acuerdo por razones ideológicas. el tratamiento de la religión, si se puede concertar o no la educación diferenciada o el caso de los partidos nacionalistas, la garantía de que la enseñanza se pueda dar en castellano, lo que queráis. Pero vamos a dejar a salvo la estructura. Porque lo que importa es tener una cierta estabilidad en los elementos nucleares y luego las cosas que no tocan la médula, si cambia el gobierno, pueden cambiar Pues tampoco se quiso convenir en eso.

XL. Lo acusan de pasar el rodillo.

J.I.W. La ley se aprobó con dos votos más que la LOE. Cuando se dice que las leyes socialistas se han aprobado con mucho consenso y la del PP, no. La falta de consenso no solo se debe al partido que ofrece el consenso, algo tendrán que ver quienes no lo han aceptado. Y esta ley se aprueba con todas las dificultades que supone ajustar el gasto educativo; de 53.000 millones, que fue el año de mayor inversión educativa (2009), a 46.000 millones, que fue el año que hubo menos.

XL. ¿Y no se ha resentido el sistema?

J.I.W. No, gracias al esfuerzo de los profesores y gracias a que todo el mundo, de mejor o peor grado, ha arrimado el hombro. Más bien al contrario. Se ha producido la mayor reducción del abandono educativo temprano de la historia. Del 26,3 hemos pasado al 19,97 por ciento en 4 años. Nunca había ocurrido algo similar en España.

XL. Influirá algo que no haya trabajo y, por tanto, el incentivo para abandonar los estudios haya disminuido…

J.I.W. Sí, pero aquí no se ha desmantelado nada, como decían. Además, ha aumentado la formación profesional (FP) como nunca. ¿Cuáles son los países que han tenido un menor incremento del desempleo juvenil durante la crisis? Alemania, Austria, Suiza Los países con una FP muy fuerte. Cuáles son los que han tenido un peor comportamiento. Italia, Grecia, España Los que tienen menos desarrollada la FP. La FP había ido perdiendo visibilidad durante muchos años y darle tracción otra vez no era fácil.

XL. ¿Y esa obsesión con las evaluaciones externas?

J.I.W. En las primeras etapas son de carácter diagnóstico para identificar las dificultades de los alumnos y ponerles remedio cuando se está a tiempo. Dan transparencia al sistema, mejoran la información de los padres, de los alumnos En cuanto a las dos evaluaciones con efecto académico, las de final de la ESO y la de final del bachillerato, tienen un claro objetivo de restituir el valor del esfuerzo. Darle un estímulo al estudiante.

XL. Pues muchos las han entendido como un revival de las temidas reválidas de antaño

J.I.W. Son críticas que se hacen desconociendo la realidad del mundo. La OCDE tiene 34 países y en 29 hay evaluaciones externas estandarizadas. Y no tienen nada que ver con las reválidas, que eran un mecanismo de regulación de la demanda. Aquí hay transparencia e incentivo al esfuerzo. Además, las reválidas eran memorísticas. La concepción de las evaluaciones es todo lo contrario, no se trata de establecer qué sabe el estudiante, sino qué sabe hacer con lo que sabe. Son resolución de problemas, pensamiento crítico, capacidad de análisis Son elementos que corresponden a un concepto moderno de la pedagogía.

XL. ¿No es una vuelta al pasado?

J.I.W. Eso es un disparate. Se ignora quién trajo las reválidas a España. El concepto se inspira en la Institución Libre de Enseñanza y las plasma legalmente la República. El franquismo mantiene las reválidas. Pero es un sistema que no tiene nada que ver. Podemos pensar que 29 de los 34 países de la OCDE son franquistas, pero no deja de ser un pensamiento bastante extravagante.

XL. También se ha dicho que es una ley mercantilista que pone la educación al servicio del mercado…

J.I.W. Vamos a ver, en un país que tiene un 45 por ciento de paro juvenil, ¿es serio criticar que una de las preocupaciones de la ley sea darles herramientas a los jóvenes para encontrar empleo? Argumentos como este no es ya que me subleven, es que desacreditan a quien los esgrime.

XL. Se ha dicho que la ley tiene un sesgo favorable a la educación privada y contraria a la pública.

J.I.W. ¡Que me digan el artículo donde está eso! Es al revés. Se dan incentivos para la autonomía de los centros, sin distinguir si son públicos o concertados (los privados no entran en la ley), se dan herramientas de transparencia sobre el rendimiento de los centros que antes no existían. Yo creo en la educación pública. No soy ni escéptico ni enemigo de la pública. No puede haber un país que funcione bien si no funciona su educación pública. Es la principal garantía de igualdad de oportunidades. La doble red, pública y concertada, es una creación fundamentalmente socialista. Y funciona bien, aunque podría funcionar mejor Lo que hace la ley es nivelar el juego entre ellas.

XL. ¿Teme que la ley quede en agua de borrajas?

J.I.W. Bueno, el PSOE primero habló de derogar la ley, luego de paralizar su calendario. Yo confío en que los aspectos medulares se van a mantener. Que se modifiquen algunas cosas no me parece grave. Yo creo que las leyes no son la Biblia. Y en una realidad tan dinámica como la educativa tienen que estar abiertas al cambio, pero me gustaría que cuajasen aquellos elementos cuya estabilidad es buena para que se produzca el progreso.

XL. ¿Qué salvaría a toda costa?

J.I.W. La cultura de la evaluación. Después de 30 años que se restablezca en España una cultura objetiva y moderna de evaluación externa y estandarizada es crucial.

¿Qué hago ahora?

Soy embajador de España ante la OCDE, con sede en París. Mi mujer, Montserrat Gomendio, es la directora general adjunta en el mismo organismo.


 ¿Qué es la LOMCE?

Es la ley vigente desde noviembre, aunque el actual Congreso ha iniciado los trámites para paralizar su calendario a instancias del PSOE.

Establece pruebas de evaluación final para obtener el graduado en ESO y el título de bachiller, aunque no estarían operativas hasta 2017.

Los alumnos de cuarto de la ESO deben elegir entre dos opciones. la que conduce al bachillerato y la de la FP de grado medio.

Vuelve a dar validez académica a Religión. Cuenta en el expediente.

Hay nuevas modalidades de FP: la básica y la dual (con prácticas en empresas).

Sus días de ministro

Wert, un experto en sondeos demoscópicos (presidió Demoscopia), batió todos los récords de popularidad negativa como ministro. A petición propia, fue relevado por Rajoy.