Son el ejemplo de que todo es posible. Un agricultor, un adolescente sin rumbo y dos niñas con la mente en las estrellas; personas comunes, de la calle, a las que un buen día el cine llamó a su puerta. Alguno de ellos incluso ya tiene un Goya. Llegaron al mundillo por casualidad, pero ahora abducidos por la magia del celuloide quieren repetir.

A la sombra de Icíar Bollaín Manuel Cucala e Inés Ruiz, dos actores noveles en quienes ha confiado la directora Icíar Bollaín para su nueva película. El olivo.

‘El olivo’

Manuel Cucala, 74 años.

Natural de San Mateo (Castellón), Cucala cultiva olivos y almendros y cuida de su propia huerta en las cinco hectáreas de tierra que heredó de sus padres. Antes tuvo una granja, fue albañil, jornalero Lo que hiciera falta . Está casado y tiene dos hijas y tres nietas.

XLSemanal. ¿Cómo se le ocurrió presentarse a un casting para trabajar en una película?

Manuel Cucala. Mi hija me dijo que iban a rodar una película por los alrededores, la cual se llamaría El olivo, y que buscaban a un señor de setenta y tantos años. Cuando fui a ver, dos chavalitas que entrevistaban me hicieron unas preguntas y a los dos días llamaron a mi hija para decirle que me habían cogido.

XL. ¿Qué le preguntaron?

M.C. Pues ya me dijeron algo de si vendería o no un olivo grande [sonríe]. Yo les dije la verdad. que nunca vendería un solo árbol ni la tierra que me dejaron mis padres, a no ser que fuera necesario para salvar vidas.

XL. ¿Rechazaría una buena oferta que le solucionase la vida para siempre?

M.C. ¡Sí! Yo la vida la tengo solucionada. si tengo cinco, gasto como para cinco; y, si tengo diez, gasto como para diez. Siempre ha sido así y nunca me ha faltado de comer. Mi tierra no la vendo ni aunque me diesen la luna. Si mis padres no me hubiesen dejado nada, yo no tendría nada. La tierra, el tractor y los aperos serán para mis dos hijas, y seguro que no la venderán.

XL. ¿Le pareció bien el caché que le pusieron como actor?

M.C. No pregunté si iban a pagar algo porque lo hubiese hecho gratis. Cuando ya me habían cogido, una señorita me dijo lo que me iban a dar y que serían diez días, diez tomas. Me preguntó que si me parecía bien y yo dije a todo que sí, por supuesto.

XL. ¿Sabe que podría haber sido un buen galán de cine. bien plantado, alto, rubio, con ojos azules ?

M.C. Ya me lo dijo una vez una mujer [se ríe]. Bueno, mejor no voy a decir lo que me dijo, que luego todo se escucha y se sabe; pero si tú me vieses en fotos de la mili Ahí sí que parezco un artista [se ríe].

XL. Rodar El olivo ¿fue una experiencia bonita?

M.C. ¡Mucho! El más rico del pueblo soy yo. siempre estoy feliz y tengo una salud de categoría. Con que me hayan llamado ya estoy contento, pero ojalá, Dios, que me den un premio, el que sea. Y sí que me gustaría volver a trabajar con Icíar Bollaín y su equipo. Hacer cine es muy bonito.

‘El olivo’

Inés Ruiz, 8 años.

Nació en Valencia, vive en Cheste y estudia tercero de primaria. La idea de trabajar en una película fue de su madre, que la animó a presentarse al casting

XLSemanal. ¿Qué tal lo de convertirte en actriz por unos días?

Inés Ruiz. Sí, nunca había pensado en ello, pero cuando me lo sugirió mi madre pensé que sería divertido. Me hicieron varias pruebas en distintos días, hasta que me cogieron.

XL. ¿Qué pruebas?

I.R. Me preguntaron si sabía cantar en valenciano y les canté una canción. Luego que imaginara a mi hermana en el hospital con muchos tubos y que inventara cosas para conseguir verla.

XL. Al principio eres la nieta pequeña de Manuel; luego se hace mayor y sale otra actriz. ¿Qué es lo que más te ha gustado del papel?

I.R. Trabajar con Manuel ha sido muy divertido y me enseñó a hacer injertos en la película.

XL. ¿Qué tal el colegio?

I.R. Muy bien, saco buenas notas y lo que mejor se me da son las Matemáticas y Sociales.

XL. ¿Sabes qué quieres ser de mayor?

I.R. No estoy muy segura. No sé si quiero ser actriz, aunque la experiencia me ha gustado mucho. A lo mejor quiero ser astrónoma y mirar las estrellas con un telescopio; aunque si me eligen para hacer otra película, diré que sí otra vez porque me lo he pasado muy bien [se ríe].

‘A cambio de nada’

Miguel Herrán, 20 años.

Su pasión son las bicicletas y todo aquello que tenga dos ruedas. Nacido en Madrid, estudia en la Central de Cine y en el laboratorio de William Layton; es hijo único, sus padres se separaron cuando era adolescente y vive con su madre. A los 16 años conoció al director Daniel Guzmán por la calle, una noche de juerga con amigos, ‘litrona’ en mano. Guzmán preparaba su primera película y, nada más verlo, pensó en Miguel como protagonista. Le pidió su teléfono y lo citó para unas pruebas. Miguel no se lo tomó en serio, ni en sus mejores sueños se imaginaba trabajando en el cine y, mucho menos, recogiendo el Goya como actor revelación 2015.Después de A cambio de nada, hizo un anuncio para Bollywood y ahora rueda 1898, Los últimos de Filipinas, con Luis Tosar, Javier Gutiérrez y Karra Elejalde, entre otros.

XLSemanal. A todos nos conmovió su historia. un adolescente conflictivo que había dejado de estudiar hasta que se cruzó con Daniel Guzmán.

Miguel Herrán. Es verdad, conocer a Dani me cambió la vida. Últimamente no puedo estudiar, cosa que me mata, porque tengo que aúltimos de Filipinas; pero todo lo que me está pasando me flipa. Ni por asomo me hubiera imaginado de actor y verme donde me veo.

XL. En cierta ocasión dijo que era hiperactivo, ¿tiene déficit de atención?

M.H. Sí, soy hiperactivo, tengo TDAH, he tenido varios conflictos con el Concerta, la medicación que me daban; en el colegio no me aguantaba nadie ni yo al colegio, aunque me gusta recordar a una profesora maravillosa que tuve. Esther. No fue todo mierda gracias a ella.

XL. No creía que llegara a cumplir los 30 años

M.H. Cuando te has dedicado a alejar de tu vida a todos los que te quieren, a autodestruirte, al final no te queda nada.

XL. Solo por encontrar un trabajo, ¿su vida dio un giro de 180 grados?

M.H. No solo eso. Yo estaba acostumbrado a que nadie se fiara de mí, ¡con razón! Y, de pronto, llega un señor que pone en mis manos el trabajo de su vida y me dice. Confío en ti, aunque nadie lo haga .

XL. Cuando se presentó a las pruebas, no colaboró demasiado.

M.H. [Se ríe]. Hice las peores pruebas de mi vida. No me aprendí una separata que tenía que decir, monté el lío varias veces

XL. Ganar un Goya con su primer papel sería un sueño, ¿no?

M.H. Eso se lo debo a mi coach y a Dani. Todo lo aprendí de ellos tres meses antes de rodar. Me cogieron de la calle y el primer día ya lo tenía encima, con pico y pala, hasta que me entraron las cosas [se ríe].

XL. Y ahora una superproducción de seis millones

M.H. Es un cambio total de registro. de chico de barrio a soldado en Filipinas. Cuando me lo propusieron, llamé corriendo a mi coach.XL. ¿Cómo es su papel?M.H. Soy Carvajal, un chico de 20 años que se alista para la guerra. Me han dicho que tengo que adelgazar bastante y me estoy quedando en los huesos y muerto de hambre.

XL. ¿Conocía la historia? ¿Ha visto la película que se estrenó en 1945 sobre este episodio?

M.H. No conocía nada, pero me he leído el libro del capitán Enrique de las Morenas. He visto mogollón de cosas en Internet y vídeos Mi personaje es real, existió, aunque no con el nombre de Carvajal.

XL. Cuenta que tiene tres héroes en su cabeza. su madre, Dani Guzmán y Luis Tosar.

M.H. A mi madre le debo todo y mucho más, a Dani le debo mi nueva vida y Luis Tosar es un grande del cine. Lo conocí en A cambio de nada y ahora tengo la inmensa suerte de volver a trabajar con él.

‘Toro’

Claudia Canal, 12 años.

Quería ser modelo y convenció a su madre para que mandara su foto a un par de agencias que buscó en Internet. Un día la llamaron, pero hasta el final de las pruebas no sabía que se trataba de una película. Esta madrileña que estudia primero de la ESO, hija de un ingeniero aeronáutico y una funcionaria del Ayuntamiento de Pozuelo, nunca se imaginó compartiendo cartel con Luis Tosar, Mario Casas y José Sacristán. Tras la experiencia quiere ser actriz y se ha matriculado en una escuela de teatro, a la que acude los viernes por la tarde.

XLSemanal. ¿Qué querías ser de mayor?

Claudia Canal. Modelo, porque las veía en la tele superguapas y porque mis abuelos me decían que yo también lo era. Me parece que tienen vidas superguays. que lo tienen todo, que viven muy bien, que viajan y tienen mucha ropa. Y como me encanta la moda [se ríe].

XL. Con 11 años le pides a tu madre que te apunte a una agencia de modelos.

C.C. Quería hacer anuncios en televisión y que me peinaran, me maquillaran, me hicieran fotos Cuando me llamaron, me dijeron que había un casting y que fuera. Un mes después me volvieron a llamar y el director me dijo de qué se trataba.

XL. Y no lo dudaste

C.C. ¡No, claro! Lo que pasa es que me dijeron que me tenían que cortar el pelo y eso no me gustaba nada. Yo lo llevaba por la cintura y me lo dejaron al uno, literalmente. ¡Con maquinilla! Pero entendí que, si me quería dedicar al cine, son cosas que tienes que hacer.

XL. Tu personaje, Diana, es muy especial.

C.C. Sí, soy la hija de López [Tosar], que no es precisamente el mejor de los padres. La película es superviolenta y el personaje no se parece en nada a mí, claro.

XL. ¿Cuánto tiempo duró el rodaje? 

C.C. Mi parte empezó en enero y terminamos en marzo, pero no rodábamos todos los días.

XL. Toro está rodada en Málaga. ¿Cómo te organizaste?

C.C. Los días que no rodábamos, me venía a Madrid para no perder clases. En Málaga, unas veces me acompañaba mi padre y otras mi madre, que pidió una excedencia.

XL. Te asignaron un coach, ¿cómo era vuestra relación?

C.C. Muy buena, me ayudaba mucho a preparar las escenas y a ponerme en situación, porque la vida de mi personaje es totalmente contraria a la mía. 

XL. ¿Has disfrutado con tu primer trabajo? 

C.C. ¡Sí!, he estado superhappy [ríe]. Luis Tosar es un amor y Mario Casas es muy bueno también; todos se han portado muy bien conmigo porque era la pequeñita Me daba rabia el hecho de que, como tenía el pelo corto, en los restaurantes el camarero me dijera. ¿Y el niño qué quiere tomar? .

XL. Después de esta experiencia, ¿eres la popu de tu clase? 

C.C. No, ¡qué va! Si estás poco motivada, puede que te creas superior por hacer una película; pero antes de Toro ya era muy alegre e iba muy happy por la vida [risas].

XL. ¿Te ha picado el gusanillo del cine?

 C.C. Totalmente. A partir de ahora, como plan A de futuro, quiero ser actriz y, si es posible, trabajar como modelo. Y mi segunda opción es ser bailarina. Dedicarme al mundo del cine va a estar muy guay, pero me quedan cinco años de bachillerato.

XL. ¿Sueñas con una nominación al Goya?

C.C. Dormida, no; pero despierta sí lo he pensado varias veces [se ríe]. Pero no puede ser porque han quitado los mini-Goya y soy menor.

XL. ¿Has visto la película entera?

C.C. Sí, tres veces. fui con todos los actores a dos preestrenos y a otro más con mis amigas. Pero seguro que la veré más veces [se ríe].