¿Qué letra tenían los grandes pintores? ¿Qué Revelan sus caligrafías? Una experta grafóloga nos lo cuenta.

Primero, fue Gutenberg; después, la mecanografía; y, por último, la electrónica. tres momentos cruciales de la inevitable desaparición de los textos escritos a mano, los últimos testigos de una relación preciada entre la mente y las letras, entre los estados del alma y del cuerpo de un autor con su escritura. El museo de Cartas y Manuscritos de París es el guardián de estos tesoros. Y su buscador. Nuestros equipos recorren el mundo en busca de manuscritos olvidados o perdidos , explica su presidente, Gérard Lhéritier, quien para celebrar el primer aniversario de la nueva sede del museo ha rescatado de sus colecciones (son más de 7000 piezas) unas 200 cartas escritas por 40 pintores entre 1800 y 1950. De Ingres a Chaissac, de Géricault a Salvador Dalí La muestra, titulada Cartas y pintores, puede verse hasta el 28 de agosto (Boulevard Saint-Germain, 222, París). Un compendio de todas las caligrafías más artísticas del mundo que en estas epístolas revela no pocos caracteres de sus autores. Claude Toffart-Derreumaux, presidenta de la Agrupación de grafólogos asesores de Francia, ha aceptado el desafío de desentrañarlos. Lea.   e.f.

Dalí. Su grafismo agitado revela que, al actuar, domina

su emotividad. No lo contenta la rutina y maneja muchas ideas. Pese a su personalidad múltiple, su fantasía está bien controlada .

Matisse. Su escritura es un río que fluye. Va rápido. Se aprecia en que va hacia

la derecha y en cómo agrupa las letras en las palabras. Pero no tiene un carácter fácil. los palos de las t puntiagudos y los finales de las letras como ganchos montan guardia .

Magritte. ¡Es tan formal! Y a la vez infantil, preciso Lo revela prudente, preocupado por las formas. Pero a este aparente formalismo lo destrozan las partes dibujadas de la carta. La cabeza hecha de números es una tempestad en su mente .

Van Gogh. Se ve su deseo de producir. es laborioso, perfeccionista y no suelta a sus presas. Los trazos oblicuos detienen el movimiento de su letra pequeña y expresan sus ganas de aislarse y analizarlo todo. El trazo, a veces pesado, traduce angustia .

Braque. En el formalismo de su trazo (la sangría inicial, el modo marcar el punto y aparte) se ve un muy claro respeto hacia los otros. Respeta las reglas y es cortés. Su trazo parece pesado, como lo sería un corazón .