La “ingeniería del ojo” abre la puerta a un futuro de visión perfecta sin ni siquiera uso de lentillas. el ojo mismo ya podrá “repararse” a placer.

Las gafas son ya una tecnología de hace muchos siglos , dice Pablo Artal, uno de los investigadores más influyentes del mundo en estudios avanzados de correcciones ópticas de la visión. Y es que este catedrático y director del Laboratorio de Óptica de la Universidad de Murcia (LOUM) está convencido de que, en pocos años, todos los problemas de visión se corregirán sin cortes ni traumas, con técnicas mínimamente invasivas y, muy importante, de forma reversible. A las gafas parece que les queda poco tiempo. De momento, los pacientes operados de cataratas la principal causa de ceguera en el mundo desarrollado están ya de enhorabuena. A diferencia de lo que ocurría hasta hoy, comienzan a no necesitar ya gafas tras la cirugía gracias a unas nuevas lentes introaoculares ajustables por luz que el laboratorio de Artal ha perfeccionado durante años y que sustituyen al cristalino. El doctor José María Marín ha implantado ya más de 150 lentes de este tipo en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, con muy buenos resultados. La gran mayoría de los pacientes no han necesitado gafas tras ser operados y, en los casos más recientes, tampoco han necesitado gafas para ver de cerca. Todas las correcciones visuales se harán pronto con las nuevas técnicas hoy en fase de experimentación, serán reversibles y muy seguras , subraya, entusiasmado, Artal. Un enorme avance, sin duda, desde el descubrimiento de las técnicas de cirugía refractiva (las que se vienen aplicando desde 1992), que, si bien han significado un paso de gigante en la corrección de la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo y han permitido ver sin gafas a millones de personas, son irreversibles y no están exentas de riesgos. Si estas técnicas en fase de experimentación resultan ser el éxito que esperamos afirma Artal, en algunos años podríamos tunear el ojo tantas veces como fuera necesario para conseguir la visión más óptima. Así, a través de los nuevos sistemas, el ojo podría formar imágenes perfectas en la retina en cualquier situación. ¡Una revolución! .   Marisol guisasola

Grandes “hits” en la historia de la óptica

Primeros datos Ya 400 años antes de Cristo, el cirujano hindú Sushruta, sistematizó las 72 enfermedades oculares y los tratamientos conocidos en su época en su tratado Sushruta Samhita. Cámara oscura Fue el primero en comparar el ojo con las cámaras oscuras. Algunos expertos sugieren incluso que en sus afanes de inventor podrían rastrearse las ideas que prenuncian las lentes de contacto. Lente bifocal Benjamin Franklin diseñó en 1758 la primera lente bifocal. Y, a principios del XIX, el científico inglés Thomas Young corrigió por primera vez el astigmatismo al describir la naturaleza ondulatoria de la luz. Astigmatismo En 1887, el alemán Adolf Fick desarrolló las primeras lentes de contacto, aún toscas. Los materiales más modernos datan de 1948, aunque solo en los 70 aparecen las lentes realmente suaves. Por fin, el láser En los 70 del siglo XX irrumpe el láser, ideal para cortar y cauterizar tejidos de forma rápida. La cirugía refractiva (creada por el español José Barraquer), la más aplicada de hoy, surge en 1992.

Las nuevas técnicas que cambiarán nuestra mirada

Cirugía con láser de femtosegundos. Las cirugías refractivas actuales explica el doctor Artal se basan en cambiar la forma de la córnea eliminando tejido mediante ablación con láseres. Los nuevos estudios modifican, sin embargo, las propiedades ópticas de la córnea sin eliminar tejido y, muy importante, de forma reversible, en cualquier dirección y tanto y tantas veces como se quiera. Lo logran irradiando la córnea con los llamados láseres de femtosegundos, que emiten impulsos de luz muy, muy cortos e intensos y actúan solo en el tejido que tratar, sin dañarlo .

Óptica adaptativa. Esta técnica, heredada de la astronomía, forma un dúo vital con el láser de femtosegundos, ya que permite ver a nivel celular las capas de la retina. Es tan precisa dice Artal que permite ver la mitocondria (la central de energía de las células), excitar moléculas a voluntad o modificar el índice de refracción en tejidos transparentes de la córnea y el cristalino para corregir defectos ópticos, algo antes impensable . Y es que, al ver el ojo a nivel celular, se observan ya las estructuras patológicas para poder corregirlas.

Lentes intraoculares ajustables por luz. Son las que ya se aplican a los operados de cataratas. Realizadas en un material modificable a voluntad mediante la irradiación de luz ultravioleta tras la cirugía, se pueden ajustar desde el exterior, una vez introducidas en el ojo, logrando así que la lente esté perfectamente adaptada al ojo de cada paciente sin el riesgo que suponen los frecuentes errores en la estimación de la lente intraocular que conviene a cada persona.