Disfrutar entre viñedos y bodegas, sí, pero La Rioja también ofrece cultura, arte, gastronomía de altura, deporte y, para los más pequeños, un laboratorio para convertirse en paleontólogos aventureros.

EnoturismoEn La Rioja hay más de 500 bodegas y muchas de ellas tienen programas de visita turística. La oferta es muy variada. existen bodegas centenarias con los grandes nombres de Rioja, bodegas vanguardistas realizadas

por arquitectos famosos o con diseños atrevidos, calados excavados en roca, alguna de las mayores naves de barricas del mundo, pequeñas bodegas familiares con el encanto de conocer al propio bodeguero e incluso las hay en lugares peculiares como castillos o aeródromos.Las más antiguas de Rioja y alguna de las más famosas se sitúan en el barrio de la estación de Haro, junto al ferrocarril que facilitaba la exportación de sus vinos a finales del XIX, cuando se crearon la mayoría de estas grandes firmas de Rioja. López Heredia es uno de esos nombres míticos de Rioja, su vino más conocido mundialmente, Viña Tondonia, es uno de los más clásicos y prestigiosos de esta denominación. La bodega también es un referente para los amantes del turismo del vino, con dos elementos diferenciados. la tradición, representada en sus antiguos calados, y la modernidad, de la mano de la ampliación realizada por la prestigiosa arquitecta iraní Zaha Hadid.En el mismo barrio de la estación se encuentran otras bodegas de referencia en Rioja como son Bodegas Bilbaínas o CVNE, dos clásicos que nacen de la unión del capital vasco a los proyectos bodegueros locales. Ambas datan de principios del siglo XX y tienen más de cien años de historia. Otro referente en la misma zona es Muga, una bodega familiar de gran prestigio que tiene la peculiaridad de acoger dentro de sus muros una tonelería propia, por lo que permite al visitante no solo conocer los métodos de elaboración, sino también otros procesos importantes en la crianza del vino Las opciones en Haro y sus alrededores son muchas más. Roda, La Rioja Alta, Ramón Bilbao Todas son interesantes. Los horarios de visita son variados, al igual que los programas que ofrece cada bodega. Algunas son gratuitas y otras cobran la visita, que incluye cata de varios vinos.Pero Rioja no se hace solo de grandes nombres, la gran mayoría de las bodegas son familiares, en las que el esfuerzo personal se combina con la tradición y el buen hacer en la elaboración. Estas bodegas también cuentan con programas completos de enoturismo y visitas guiadas en las que muchas veces se tiene también la oportunidad de conocer al propio dueño y su familia y ver cómo el vino se vive en La Rioja. David Moreno, en Badarán, es uno de estos ejemplos. Sus programas de enoturismo son muy completos y es una de las bodegas más visitadas de La Rioja. Aventura entre viñedosAdemás de la importancia lógica que el viñedo tiene en la elaboración de uno de los mejores vinos del mundo, es un lugar ideal para desarrollar actividades deportivas al aire libre, ya que los viñedos crean un paisaje único, cambiante a lo largo de las estaciones, que va desde el verde profundo del verano hasta los colores ocres del otoño, que distinguen cada variedad con un color. El senderismo y la BTT son las dos actividades deportivas más habituales entre los que visitan La Rioja. Los senderos son muy variados y presentan dificultades adaptadas a todos los niveles, predominando los más accesibles, ya que los viñedos no se sitúan en las zonas de alta montaña. Otra forma divertida de recorrer los viñedos es a caballo. Como lo hacían los viticultores del XIX cuando el vino empezó a despuntar como actividad principal en La Rioja. Aunque ya no se usan animales en la viticultura, sino modernos tractores, y los caballos quedan para el disfrute de los que prefieren pasear o galopar por los caminos que rodean los campos de vid.Una forma mucho más novedosa de visitar los viñedos es desde el aire en globo. El paisaje de viñedos desde el aire es espléndido en cualquier época del año, sobre todo por la experiencia que supone poder volar sobre los campos de una manera libre. Una oportunidad única que en La Rioja ofrece la empresa Arco Iris, especializada en viajes en globo y ubicada en Haro. Museos, arte y tradición en torno al vinoEl vino es un producto que genera una gran vida cultural a su alrededor. Desde tiempos antiguos se ha tratado de un elemento mítico y fundamental en las culturas ancestrales de todo el planeta. Esta evolución cultural puede apreciarse de una manera notable en el Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco, que recoge en 4000 m2 la colección de la familia bodeguera riojana Vivanco. Además de la colección de arte, este impresionante museo, sin duda el mejor museo del vino del mundo, permite conocer todos los procesos de elaboración, crianza, trabajos en bodega, aprender cómo se hacen botellas, barricas y corchos o visitar la mayor colección de sacacorchos. Destina al menos un día para visitarlo y complementa la visita con una comida en su restaurante o un curso en su aula de cata. Para terminar, no te marches sin picar un regalito del vino en su completa enotienda. Más modesto, pero igualmente interesante el Centro de Interpretación del Vino, en Haro, se encuentra en la Estación Enológica, un edificio histórico para el vino de Rioja. Paneles, videoproyecciones, exposiciones y soportes informáticos interactivos explican de una forma amena el proceso de elaboración del vino y los factores que influyen en su calidad. Maridaje y comidas en bodegaSe denomina maridaje al arte de combinar platos y vinos para lograr una sinergia de aromas e incluso de colores. La relación entre vino y comida puede buscarse por afinidad o por contraste de sabores. El gusto personal y la experiencia son la mejor guía y son muchos los restaurantes riojanos que ofrecen esta posibilidad.Comer en una bodega es una gran experiencia que podrás disfrutar en La Rioja. El olor del roble se marida con los aromas que desprenden las chuletillas asadas al sarmiento. Los sarmientos son los tallos secos de las vides, que se usan como combustible en hogueras chispeantes en las que se asan las costillas de los mejores corderos riojanos. Podrás maridar los caldos de La Rioja con sofisticados platos de nueva cocina o con las más tradicionales patatas con chorizo a la riojana, según la bodega que elijas. Tu boca se hace agua pensando en lo que La Rioja ofrece. Disfruta de una comida en una bodega centenaria o en un museo del vino, elige entre cientos de referencias en nuestros restaurantes o prueba un simple pincho con un vino en la calle Laurel de Logroño. Todo, exquisito. ¿A qué esperas?Reserva de culturaEn esta pequeña región se esconde el lugar donde se escribieron las primeras palabras en castellano, se trata de los monasterios de San Millán de la Cogolla, declarados Patrimonio de la Humanidad y que merecen la visita tanto por su importancia histórica como por su belleza paisajística.El Camino de Santiago atraviesa toda la región dejando a su paso muestras artísticas con su máxima expresión en el conjunto monumental de Santo Domingo de la Calzada, ciudad jacobea por excelencia. La tradición monástica riojana se presenta en majestuosos monasterios, entre los que destacan el de Santa María la Real de Nájera, con su precioso claustro y su cueva excavada en la roca; o el de San Salvador de Cañas, con su ábside de alabastro y sus relieves en tumbas y puertas.Una cita. La Rioja, tierra abiertaAlfaro acoge desde el 8 de abril al 12 de octubre la exposición La Rioja, tierra abierta. La fiesta barroca que ofrece un gran despliegue artístico e interactivo para recrear la gran fiesta barroca de los siglos XVI y XVII a través del vestuario, la historia, las costumbres, el arte, los personajes y la pirámide social de la época. Es una apuesta imaginativa que invita a recuperar el espíritu del barroco y a recordar estos siglos a través de los personajes influyentes en la corte del rey Felipe IV, que otorgó a Alfaro el título de ciudad en el año 1629.La colegiata de San Miguel, emblema del barroco riojano y el mayor templo de La Rioja, es el escenario de esta muestra que evoca la historia de la ciudad de Alfaro y el esplendor de los siglos XVI y XVII en las cortes europeas, especialmente en la corte española de los últimos Austrias. Paleontólogo por un día. En busca de los dinosaurios riojanosSi paseando por la sierra riojana empiezas a ver unas grandes huellas como de gallinas gigantes, has llegado al lugar donde hace miles de años habitaron los dinosaurios riojanos.Sus huellas pueden verse en toda la sierra suroriental de La Rioja. En Enciso y otros pueblos cercanos, como Munilla, Igea o Cornago, encontrarás miles de huellas y reproducciones a tamaño real de los animales que vivieron en esta zona cuando La Rioja era parecida a un pantano tropical. Entre los rastros, descubrimos luchas entre herbívoros y carnívoros, paseos en familia, un dinosaurio cojo e incluso un dinosaurio nadador, único en el mundo.Pero en la tierra de los dinosaurios también hay espacio para el ocio y la diversión gracias al parque de paleoaventura El Barranco Perdido. Situado también en Enciso, sus instalaciones acogen desde una playa cretácica con piscinas tematizadas a una proyección 3D en la que se disfruta conociendo la vida de los dinosaurios. Además, ofrece multitud de actividades de aventura. tirolinas, rocódromos, tiros con arco, juegos de agua, actuaciones todo para convertir a los niños en paleontólogos aventureros.La novedad que el parque presenta este año es el Laboratorio del Tiempo, un espacio diseñado con las últimas tecnologías que permiten a los niños trabajar en un yacimiento recogiendo datos como lo haría un auténtico paleontólogo, para luego llevarlos al laboratorio y procesarlos para conocer qué tipo de dinosaurio se esconde tras los restos y las huellas encontrados. n

un paisaje para el disfrute de los sentidosEn La Rioja, las vides propician un paisaje cambiante, que, según

la estación, pasa del verde al ocre otoñal. A la izquierda, el castillo de Sajazarra, uno de los muchos que salpican la comunidad y, arriba, el interior del Museo de la Verdura de Calahorra.

viñedos

de calidadLa Rioja produce unos de los mejores vinos del mundo, que se producen en grandes bodegas y también en negocios familiares.