Son muchos los factores que determinan el precio de un billete de avión. El principal: el petróleo, pero no es el único…

Meses antes de que nos pongamos a mirar precios de billetes de avión, los departamentos de revenue management de las compañías aéreas han previsto nuestro comportamiento. Expertos en análisis de consumo han escudriñado si hay algún evento importante en algún lugar del mundo, qué días y en qué países hay vacaciones, qué aeropuertos son los más frecuentados, qué suele hacer la competencia en esos destinos, si hubo muchos viajeros otros años… Han estudiado los resultados de varios algoritmos y así han decidido los precios de nuestros billetes. Puede suceder que el vuelo que hemos elegido no se llene, y entonces bajará de precio a última hora. Son muchos los factores que influyen en las tarifas: uno, clave y variable, es el precio del petróleo. Otro son las superofertas de la competencia. Si queremos viajar en agosto, no es previsible que haya rebajas; si elegimos volar un domingo por la mañana, es más barato… Y si el viaje nos ha salido caro, mejor no preguntar, por las dudas, al compañero de asiento cuánto pagó él por su billete…


Vuelo de Madrid a San Francisco (9317 km, 500 pasajeros) con un Airbus 380

Coste: 400.000 euros. ¿Cómo se reparten?

LOS PASAJEROS

La mayoría de las compañías aéreas solo ofrecen pasajes de dos o tres categorías. Sin embargo, en un avión es difícil encontrar dos pasajeros que hayan pagado lo mismo por su asiento. Los siguientes factores determinan el precio del billete:

    1.  Clase del asiento. Los vuelos transatlánticos en un A-380 son como una sociedad con tres clases sociales: arriba, business y primera; abajo, turista. Y desde 2015 se ha sumado la clase turista premium. La horquilla de precios va de los 400 a los 7500 euros.
    2.  Flexibilidad. ¿Se puede cambiar? Independientemente de la clase, el pasajero tiene la opción de elegir entre un billete más económico sin posibilidad de cambio o uno más caro que sí permita el cambio sin pagar recargo.
    3.  El tiempo. Cuanto antes reserve, más posibilidades tendrá de lograr un billete barato. Pero recuerde: en destinos turísticos a veces los turoperadores devuelven parte de los cupos contratados con antelación y vuelven a salir billetes a buen precio.
    4.  Momento del vuelo. Las aerolíneas intentan enterarse con tiempo de los eventos que tendrán lugar en los destinos a los que vuelan. Esto les permite ofrecer billetes a un precio mayor en las fechas en las que se espera una demanda elevada.
    5.  Procedimiento de reserva. A veces se consiguen buenas tarifas en los portales comparadores de precios porque venden paquetes especiales o porque ajustan los márgenes al máximo.
    6.  Extras. Si busca un vuelo de enlace, un billete de tren al aeropuerto o un asiento concreto, la cosa sale más cara. También se suman recargos si desea Internet, teléfono a bordo o si supera los límites de equipaje.

LA AEROLÍNEA

La mayor parte de los costes que asume la compañía aérea suelen tener un montante fijo, da igual cuántos pasajeros viajen en el avión. Estos gastos se reparten de la siguiente forma:

    1. Venta de billetes. (Sistema de reservas, publicidad, plataforma on-line). 32.000 euros. 8%.
    2.  Administración. (Gestión, compras, planificación…). 16.000 euros. 4%.
    3.  Tráfico aéreo. (Tasas de sobrevuelo, controladores de vuelo). 16.000 ¬. 4%.
    4.  Servicios de a bordo. (Catering, aguas residuales, prensa, limpieza). 20.000 ¬. 5%.
    5.  Tasas aeroportuarias. (Aterrizaje, expedición, equipaje). 28.000 ¬. 7%.
    6.  Aspectos técnicos. (Mantenimiento, reparaciones, repuestos). 32.000 ¬. 8%.
    7. Amortización. (Financiación del aparato, sobre un precio de catálogo de 300 millones de euros). 32.000 ¬. 8% del coste del vuelo.
    8.  Carburante. (Queroseno, almacenaje). 160.000 ¬. 40% del coste del vuelo.
    9.  Cabina de pasajeros. (21 asistentes de vuelo, formación). 44.000 ¬. 11% del coste del vuelo.
    10.  Cabina de mando. (3 pilotos, formación). 20.000 ¬. 5% del coste del vuelo.