Las celebraciones religiosas en la india contaminan los ríos a niveles alarmantes.

El festival Ganesh Chaturthi dura diez días en los que el popular dios con cabeza de elefante es el centro de todos los ritos. En el último de ellos, millones de devotos acuden a los ríos y playas de diversos puntos de Maharashtra y Gujarat a sumergir miles de estatuas de Ganesh para que la deidad regrese a su mundo. Esta tradición causa decenas de ahogados cada año y alarma a los ecologistas por la contaminación que las ofrendas arrojadas al agua generan. Cuando todo acaba, la resaca atrae a los más pobres que, flotando como este hombre sobre una balsa improvisada en las aguas contaminadas del río Sabarmati, pesca objetos reutilizables que luego intentará vender en los mercados de chatarra y cocos en buen estado que los fieles arrojan como ofrendas. La contaminación de las aguas es ya en la India todo un asunto nacional. Pero, al parecer, no tanto aún como sus creencias.   e. f.