Protagonistas involuntarias de la mayor polémica deportiva del último año, las chicas del equipo nacional de natación sincronizada se enfrentan a un reto sin precedentes. revalidar sus medallas en el mundial sin la entrenadora que las acompañó en las anteriores, Anna Tarrés. Todo o nada para unas deportistas que quieren mirar al futuro y ser felices.
Las ‘sirenas’ nos hicieron soƱar durante varios ciclos olĆmpicos. Sin embargo, el pasado invierno descubrimos que lo que ellas vivĆan se acercaba mĆ”s a una pesadilla
El nuevo equipo de natación sincronizada, liderado por dos chicas de solo 23 aƱos, arranca en el Mundial de Barcelona que comienza esta semana y podrĆa estar en activo en RĆo 2016 y, si los hados son favorables, para la candidatura espaƱola, en Madrid 2020. Por ello, estas chicas miran sobre todo hacia el futuro, que ellas intuyen deslumbrante. Ahora, aunque siguen trabajando con una dureza inaudita, pueden sonreĆr. El trabajo es igual de intenso, pero el trato es distinto. Fuera del agua, ahora se nos trata como a personas , resume Ona Carbonell, plata en 2012 y convertida a sus 23 aƱos en la prima donna del equipo. Y subraya su compaƱera de dĆŗo, Marga CrespĆ. Hay un ambiente diferente desde por la maƱana, desde la forma de dar los ‘buenos dĆas’ , explica.
Lo que no cambia es el rigor. cuando Marga dice desde por la maƱana , se refiere a las ocho, hora en que se reĆŗnen siete dĆas a la semana para comenzar una jornada de no menos de doce horas. al menos ocho de entrenamiento en dos sesiones, mĆ”s un tiempo para el estudio y el almuerzo en comĆŗn.
La nueva seleccionadora, Esther JaumĆ”, dice que procuran dejar espacio para los estudios y darles una tarde libre a la semana; si bien cuando se acerca la competición se hace difĆcil . Es decir, se mantiene el rĆ©gimen espartano necesario para alcanzar la perfección Pero con otras formas. Es otro sistema, otro modo de trabajar, porque nosotras somos diferentes, pero los objetivos son los mismos y esperamos que los resultados tambiĆ©n , explica JaumĆ”. La revisión de lo ocurrido en esa anterior etapa comenzó tras los pasados Juegos de Londres. Era la primera gran competición sin Gemma Mengual la estrella del equipo en citas anteriores, y su excompaƱera Andrea Fuentes fue quien lideró el dĆŗo. El resultado. medalla de plata, y de bronce para el equipo. AsĆ logró, de paso, convertirse en la deportista espaƱola mĆ”s laureada en unos juegos olĆmpicos en toda la historia.
Pero el cambio en la directiva de la Federación EspaƱola de Natación llevó al despido de la seleccionadora Anna TarrĆ©s, la mujer que habĆa dirigido al equipo para conquistar 52 medallas en total; cuatro de ellas, olĆmpicas. Al poco, un grupo de nadadoras y exnadadoras alguna, tan relevante como Paola Tirados, excompaƱera de Mengual hacĆa pĆŗblica una carta en la que denunciaba los mĆ©todos de TarrĆ©s. Con ser muy graves las acusaciones de malos tratos, quizĆ” dejó aĆŗn peor regusto la división entre las chicas, algunas de las cuales se alinearon con su antigua tĆ©cnica. El golpe mĆ”s duro fue la marcha voluntaria e inesperada de Andrea Fuentes, en enero, cuando por su edad 30 aƱos aĆŗn le quedaban aƱos para competir al mĆ”ximo nivel. Fuentes tuvo en su despedida palabras de agradecimiento para TarrĆ©s que ninguna de sus excompaƱeras secundó. Su retirada trastocó por completo los planes para el mundial. Tuvo que entrar a toda prisa Marga CrespĆ en el dĆŗo por su antigua experiencia con Carbonell cuando pertenecĆan a la categorĆa jĆŗnior.
La salida de TarrĆ©s, a la que se procura no mencionar para no alimentar polĆ©micas antes del mundial, ha coincidido con la construcción de una piscina cubierta en el centro de alto rendimiento de Sant Cugat. AsĆ que, sea por los mĆ©todos o por las instalaciones, lo cierto es que han terminado los baƱos a dos grados bajo cero entre la nieve de la sierra de Collserola, a la luz de la Luna, lo cual formaba parte de los entrenamientos con TarrĆ©s. Ahora mismo no serĆa capaz de volver a aquello; dejarĆa el equipo , admite CrespĆ.
Con todo, en el propio grupo tĆ©cnico sĆ existen los signos de continuidad que comentaba Esther JaumĆ”. Ella misma trabajó en el pasado con TarrĆ©s; tambiĆ©n lo hizo como nadadora Anna Vives y como coreógrafa la japonesa Mayuko Fujiki, las otras dos integrantes del nĆŗcleo duro que trabaja en el dĆa a dĆa con las ‘sirenas’. Junto con ellas, cuando se lo permite su reciente maternidad, estĆ” Gemma Mengual, como un apoyo de autoridad incuestionable. Aunque Mengual trabajara aƱos con TarrĆ©s, su relación con JaumĆ” es aĆŗn mĆ”s antigua. se conocieron cuando la tĆ©cnica era una entrenadora de 19 aƱos y la nadadora estaba en edad infantil. De hecho, la retirada de Mengual cinco meses antes de los Juegos de Londres ha sido ahora reinterpretada como fruto de las desavenencias ya existentes con TarrĆ©s.
El mundial en casa llega, por tanto, a este equipo como un arma de doble filo. Crece el riesgo y el premio. Si todo sale bien, terminarĆ” con las polĆ©micas; si sale mal, se acentuarĆ”n. JaumĆ” lo resume asĆ. Tengo claro que habrĆ” quien diga, si conseguimos medalla, que es gracias a la herencia del trabajo anterior; y si no, que es culpa nuestra. Pero es el reto que hemos aceptado . La presencia continua de TarrĆ©s en los medios de comunicación, mientras el equipo ha seguido trabajando duro con un perfil bajo, flota en el ambiente.El objetivo para esta cita es mantenerse en la lucha por el segundo o tercer puesto. Como reconoce Anna Vives, las rusas son hoy superiores . Dados los buenos resultados obtenidos en las Ćŗltimas semanas en citas como la Copa de Europa, parece factible repetir podio. La experiencia que nos falta la suplimos con trabajo e ilusión , seƱala Carbonell. TambiĆ©n tenemos de nuestro lado la motivación de estar en casa . Y aƱade un mensaje con un leve tono de desafĆo. En el pasado se nos repitió mucho que nadie era imprescindible, y justo en este mundial nosotras vamos a demostrarlo .
Sin embargo, en un deporte en el que el Ć©xito y el fracaenden de las opiniones subjetivas de los jueces, ademĆ”s del trabajo cotidiano en la piscina hay que llevar a cabo otras tareas que podrĆamos calificar como diplomĆ”ticas. JaumĆ” explica, por ejemplo, que es necesario dar a conocer a los jueces los ejercicios que vas a hacer en un campeonato y tus nuevas nadadoras, que nada les pille de sorpresa. AdemĆ”s, es importante practicar en situaciones de competición, reales . Por eso se sabe ya que en el programa del equipo espaƱol habrĆ” un momento emotivo cuando Ona Carbonell realice su ejercicio individual al son de la mĆŗsica de los Juegos de Barcelona 1992 cantada por Montserrat CaballĆ© y Freddie Mercury, en un ejercicio para el que ha sido asesorada por Mengual y que cobrarĆ” especial intensidad cuando se ejecute en instalaciones de tanto sabor olĆmpico como las del Palau Sant Jordi. ĀæQue cómo serĆ”n los baƱadores ? Siempre hay que guardarse alguna sorpresita , sonrĆe JaumĆ”.
En el Ćŗltimo Mundial de Natación, celebrado en 2011 en ShanghĆ”i, las cinco medallas de las chicas de la sincronizada fueron las Ćŗnicas del equipo espaƱol. Para la cita que comienza el 19 en Barcelona hay otras opciones. waterpolo, la nadadora de larga distancia Erika VillaĆ©cija y la doble medallista olĆmpica Mireia Belmonte. El mundial tiene otros polos de interĆ©s. es el primer gran campeonato de la era post-Michael Phelps y serĆ” la primera gran competición en que estĆ© presente un deporte espectacular. el salto de trampolĆn de gran altura, a partir de 20 metros. Pero nada equiparable al interĆ©s mediĆ”tico que suscitarĆ”n las chicas de ‘la sincro’. Ellas insisten en no darle importancia al conflicto desatado por el cese de TarrĆ©s, pero saben que hasta los jueces tendrĆ”n la polĆ©mica presente.Ā
Ona Carbonell. «Las adversidades te hacen crecer»
Practicaba gimnasia rĆtmica cuando a los diez aƱos se tiró a la piscina. En los Juegos de Londres 2012 ganó la plata en dĆŗos con Andrea Fuentes y el bronce por equipos. Al retirarse Fuentes en enero, pasó a ser la solista de la selección. Tiene 23 aƱos, mide 1,74 metros y pesa unos 60 kilos.
XL. ĀæCómo ha encajado la marcha de Andrea Fuentes, su pareja en la plata olĆmpica de hace un aƱo, siete meses antes del Mundial de Barcelona?
O.C. Es una decisión personal suya que por supuesto respetamos. Por mi parte, asumo que las adversidades te hacen crecer, que estamos ante una oportunidad importante y que tenemos todo lo necesario para salir del mundial confirmando que estamos entre las mejores. Este va a ser un año duro, pero de grandes oportunidades.
XL. Lleva casi diez años en el CAR, ¿qué balance hace de todo este tiempo de trabajo?
O.C. Muy bueno, porque tengo la suerte de que me sigue gustando lo que hago. Cuesta mucho esfuerzo, pero todavĆa sigo disfrutando cuando termina el dĆa, me voy a casa y tengo la satisfacción de sentir que el trabajo estĆ” bien hecho. Llevo aquĆ desde que era un ‘bebĆ©’, desde los 14, y todavĆa tengo esa ilusión. Ahora tenemos un equipo tĆ©cnico nuevo con el que podemos aprender nuevas cosas.
XL. TambiƩn habrƔ aspectos que le cuesten
O.C. El frĆo es lo primero; si alguna vez dejo esto, serĆ” por el frĆo. Pero tambiĆ©n reconozco que me fastidia un poco lo de tener que vestirme y desvestirme cuatro veces al dĆa. Es como si me rompiera el ritmo.
XL. ¿CuÔles son sus inquietudes fuera de la sincronizada?
O.C. Estoy estudiando diseƱo de moda. No he pensado especialmente en dedicarme a la pasarela, pero sĆ me gusta el proceso industrial en sĆ. En realidad, lo que me atrae es el arte, la pintura, los museos Esto es una forma de acercarme a ese mundo desde una óptica que me atrae.
XL. ¿Es verdad que los bañadores que llevarÔ el equipo son en parte creación suya?
O.C. Es un trabajo de la ESDi, la escuela donde estudio diseƱo, en el que he participado tanto en la creatividad como aportando un poco la experiencia prƔctica de ser nadadora. Estoy muy orgullosa, creo que es un gran trabajo.
XL. Sus vacaciones del último año creo que fueron sonadas.
O.C. Estuve un mes y medio en Nepal, la India y Sri Lanka con mi pareja, viviendo con un euro al dĆa. Es una zona que siempre me ha atraĆdo y pude al fin recorrerla a mis anchas, sin el ritmo de un viaje organizado. Estuve unos dĆas de voluntaria en la Fundación Vicente Ferrer, tambiĆ©n. De ahĆ salió la idea de que el equipo hiciera una exhibición allĆ. Lo tenĆamos bastante avanzado, pero al final hubo un problema con los visados. El aƱo que viene serĆ”
Marga CrespĆ. Ā«No te sacas nunca el frĆo del cuerpoĀ»
Mallorquina de sonrisa contagiosa, en 2009, tras conseguir su primer oro con la selección, dudó si seguir en la sincronizada al no lograr plaza en el dúo. Las bajas le han dado ahora una oportunidad imprevista que, a sus 23 años, estÔ dispuesta a aprovechar. Mide 1,70 metros y pesa 55 kilos.
XL. ¿CuÔl ha sido su camino hasta convertirse en integrante del dúo?
M.C. En 2006, me fui de casa para venir a vivir a Barcelona, primero en la residencia Blume y al año siguiente ya en el centro de alto rendimiento. Fui pareja de Ona en el equipo júnior y luego pasé a formar parte del sénior. Pensé dejarlo hace un par de años, pero al marcharse dos compañeras se me abrió la puerta del dúo.
XL. ¿Se le hizo duro dejar Palma con apenas 16 años?
M.C. Hubo momentos difĆciles, claro. Pero tanto mi entrenadora como mis padres me animaron bastante. Vuelvo allĆ siempre que me es posible, me siento totalmente identificada con la isla, me da una paz que no encuentro en ningĆŗn otro sitio.
XL. ¿Cómo lleva los estudios?
M.C. AquĆ, todas asumimos que tardas de dos a cuatro aƱos en completar uno de carrera; es mĆ”s o menos lo que me toca. Estoy haciendo el grado de Educación Primaria, me encantarĆa dar clases a niƱos en el futuro.
XL. ¿Le queda tiempo para alguna afición?
M.C. Me gusta mucho leer; también las series. Acabo de terminar de ver Homeland, bastante buena. Hago, ademÔs, algún viaje cada año; el último fui a Nueva York.
XL. ¿Qué es lo que mÔs le cuesta del duro ritmo de trabajo diario que llevan?
M.C. El frĆo. No te lo sacas nunca del cuerpo. DespuĆ©s de varias horas dentro del agua, estĆ”s helada sea cual sea la temperatura. De todas formas hemos mejorado desde que tenemos la piscina cubierta. Aunque tambiĆ©n tiene sus desventajas
XL. ¿De qué tipo?
M.C. Bueno, hemos estado sin ver la luz del sol desde octubre hasta mayo, porque como llegamos a las ocho y nos vamos a las ocho En parte por eso decidĆ dejar de residir en el CAR e irme a un piso alquilado con amigas. De todas formas, aquĆ tambiĆ©n se nota el frĆo. Tantas horas seguidas sentimos cualquier variación de un solo grado, siempre estamos peleando con los de mantenimiento.
Secretos de ‘sirenas’
Es un deporte de extraordinaria complejidad. No solo se requiere gran forma fĆsica, sino gracia, sincronización y talento artĆstico. En EspaƱa hay solo 25 clubes donde se practica regularmente. Es decir, no mĆ”s de 250 chicas se pueden convertir en autĆ©nticas ‘sirenas’.
Un fĆsico especial. Para sobresalir, hace falta una morfologĆa corporal determinada, con brazos largos, flexibilidad y condiciones que favorezcan la flotabilidad. CaracterĆsticas que no se consiguen solo con entrenamiento y alimentación saludable. Fuera del agua, son como bailarinas; en el agua, son ‘peces’.
ĀæChicos ? serĆ” difĆcil. No parece que vaya a haber chicos en este deporte. Hay alguno, pero en categorĆas muy tempranas. Es complicado que lleguen a la gran competición. es una cuestión de elasticidad, de estructura , explica Anna Vives, aunque admite que lo mismo se decĆa del waterpolo femenino
ĀæDemasiado maquillaje? El maquillaje que usan es tan acentuado porque debe resistir el agua. Y por la distancia. AhĆ la tele, que nos ha beneficiado tanto, nos ha hecho un flaco favor , dice JaumĆ”. El maquillaje estĆ” pensado para ser contemplado a 20 o 30 metros, pero resulta a veces grotesco en los primeros planos televisivos.
Puntuaciones subjetivas. La competición se divide en ejercicio tĆ©cnico y libre. Los jueces puntĆŗan la calidad tĆ©cnica, la gracia y delicadeza y la creación artĆstica en sincronización con la mĆŗsica con un mĆ”ximo de diez puntos. Las atletas pueden ser penalizadas si tocan el fondo, se apoyan en los bordes o incluso si parecen cansadas.
Un siglo de historia. La natación sincronizada nació a comienzos del siglo XX. Era ballet acuĆ”tico y, curiosamente, lo realizaban hombres, pero en 1907 ya era una modalidad solo femenina. La primera competición fue en 1891 en BerlĆn. Es deporte olĆmpico desde los Juegos de Los Ćngeles en 1984.





