Una fundación ayuda a hacer realidad un último deseo a personas moribundas.
Lleva cumplidos mĆ”s de 6000 deseos. Y no, no es el genio de la lĆ”mpara. Kees Veldboer, un antiguo conductor de ambulancias holandĆ©s, fundó la Stichting Ambulance Wens algo asĆ como la Fundación de los Deseos en Ambulancia hace ocho aƱos. Un dĆa trasladĆ© a un paciente de hospital y le preguntĆ© si habĆa algo que le apeteciera ver por el camino rememora el hoy director de esta peculiar entidad. Me dijo que le gustaba navegar, asĆ que me detuve ante un canal. HacĆa sol y estuvimos allĆ una hora. Lloró emocionado . Veldboer no se pudo contener. Prometió a aquel hombre ayudarlo a navegar una Ćŗltima vez. Postrado sobre la camilla, el paciente respondió con resignación que, con toda probabilidad, no le quedaba mĆ”s de un mes. Poco despuĆ©s, zarpaba desde Róterdam en su Ćŗltimo viaje en barco y nacĆa el gran proyecto de Veldboer. Hoy, su fundación cuenta con 6 ambulancias y un ejĆ©rcito de 230 voluntarios que ayudan a enfermos terminales como la mujer de la fotografĆa, deseosa de echar una postrera mirada a los Rembrandt del Rijksmuseum de Ćmsterdam, aunque fuera desde una cama de hospital.
Esta enferma terminal cumplió su sueño de ver una exposición de Rembrandt antes de morir.





