«Mamá, mamá, quiero un muñeco». La cosa empezó como suele ocurrir en estos casos y siguió con una negativa de la madre a darle una moneda para que sacase con una pinza un peluche de la máquina. Por L. G. 

En este caso Mason, de Titusville (Florida), no se rindió. En un descuido de sus padres logró ¡meterse dentro de la máquina! Haciendo contorsionismo se coló por el hueco por donde salen los muñecos. Para sacarlo, hubo que llamar a los bomberos. Y sí, al final, se llevó una reprimenda… y el peluche.

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