Ashurnasirpal II generaba terror entre sus enemigos. Gobernó Asiria entre 883 y 859 antes de Cristo, expandió el reino y estableció su capital en Nimrud (en el actual Irak). Por Fátima Uribarri

Su palacio era impresionante, uno de los más grandes de la Antigüedad. Las paredes estaban cubiertas de inmensos relieves que loaban las proezas del rey. Uno de ellos se subasta ahora en Christie’s. Lo compró un misionero americano en 1859 a sir Austen Henry Layard, el arqueólogo que descubrió el palacio enterrado.
Assyrian relief(1)

El Seminario Teológico de Virginia lo vende para sufragar becas. El último relieve asirio que salió a la venta, en 1994, alcanzó los doce millones de dólares. Es muy probable que este lo supere.