Berlín se rinde ante el arte barroco con ‘Narciso’, de Caravaggio, como obra estrella. Por Suzana Mihalic 

El autor: Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 1571-Porto Ércole, 1610)

EL REY DE LAS TINIEBLAS

Utilizó como modelos para sus cuadros religiosos a mendigos o prostitutas y se disparó el escándalo. Lo acusaron de vulgarizar la religión. Pero también gozó de periodos de su vida en los que le llovían los encargos. Sobresalió por su dominio del claroscuro (es maestro del tenebrismo) y por el impactante dramatismo de sus obras. Fue poco ortodoxo y uno de los grandes de todos los tiempos. Dejó huella en artistas como Rubens, Ribera, Rembrandt o Velázquez.

Caravaggio (1571-1610) / Narciso, 1597-1599 / Óleo sobre tela, 113 x 94 cm / Gallerie Nazionali di Arte Antica, Rome / © Gallerie Nazionali di Arte Antica, Rome / Foto: Mauro Coen

1. MOTIVO: MITOLOGÍA GRIEGA

El cuadro, pintado entre 1597-1599, muestra a Narciso, el joven enamorado de sí mismo. Narciso gustaba a todos, pero no correspondía a nadie. solo le interesaba su propio reflejo en el agua. Era engreído e insolente. Némesis, la diosa de la venganza, decidió castigarlo. Narciso se ahogó en las aguas en las que contemplaba su rostro. En su lugar nació la flor que lleva su nombre.

2. COMPOSICIÓN: ESPACIO OSCURO Y RARO

La línea del agua divide la composición en dos mitades. En la superior vemos al muchacho y en la inferior, su reflejo. Caravaggio coloca a Narciso en una postura inclinada con los dos brazos cargando con el peso del cuerpo, así crea un arco iluminado que se complementa en un círculo. La escena está situada en un espacio oscuro y atemporal, sin contornos ni decorados.

3. MODELO: UN CHICO REAL

Caravaggio solía utilizar a sus modelos para diferentes obras. Al que pone aquí rostro a Narciso lo podemos ver en otras pinturas. También reutiliza otros elementos, como los diseños de ropajes. En Magdalena, otro de sus cuadros, se ve un vestido con el mismo dibujo que el sayo -típico de paje del siglo XVI- que lleva Narciso. Con finas pinceladas, Caravaggio logra que las formas adquieran texturas que simulan el cuero o el terciopelo.

4. ESTILO: PERFECCIÓN Y DRAMA

Caravaggio pintaba al final del Renacimiento italiano, justo antes del surgimiento de la época barroca. De allí la representación altamente realista de Narciso con sus rasgos idealizados, típicos de la obsesión por la perfección clásica del Renacimiento. Por otra parte, el artista domina el uso de la luz y la sombra y la presentación dramática que caracterizaría al Barroco.

5. LA LUZ: DOMINIO DE LAS SOMBRAS

Como es característico en su obra, hay focos de luz muy claros e intensos y sombras profundas. Caravaggio domina el claroscuro. Aquí, la luz ilumina toda a Narciso -que vemos en un primer plano-, dibujando sombras en los pliegos de la camisa, y se ilumina con especial intensidad la rodilla derecha, que resalta de forma llamativa. El reflejo en el agua parece como el negativo de una fotografía.

6. EL COLOR: EN BUSCA DE LA BELLEZA

En general predominan los tonos oscuros a ambos lados de la línea que marca el agua. Resalta el colorido de la rodilla vestida con una tela turquesa intensa, iluminada suavemente en un primer plano, pero sin restar protagonismo a la rodilla desnuda. En el rostro de Narciso, Caravaggio despliega colores rojizos muy suaves que pintan las mejillas y los labios. Utiliza estos tonos para resaltar la belleza del muchacho, que se pierde en el reflejo.

PARA SABER MÁS

Museo de Historia del Arte de Viena. Caravaggio and Bernini. El descubrimiento de las emociones. Hasta el 20 de enero de 2020.