El aspecto poco fiable del módulo lunar y los vehículos de las misiones Apolo es uno de los argumentos de quienes creen que el hombre jamás llegó a la Luna. Una cosa es verdad: los vehículos lunares eran poco fiables. Por F.D.

¿Por qué no volvemos a la Luna?

El propio Neil Armstrong reconocería que estimaban sus posibilidades de éxito en un 50%. Pero la idea de que el programa Apolo fue un montaje la planteó por primera vez Bill Kaysing en un libro de 1974. La película de Peter Hyams Capricornio 1, que planteaba en 1978 un engaño de este tipo con un eventual viaje a Marte, popularizó la idea.

APOLO 11Módulo lunar

Módulo lunar del Apolo 11

En 2001, una encuesta de la cadena Fox mostraba que el 20% de los entrevistados manifestaban sus dudas sobre el alunizaje. Entre otros argumentos, los conspiranoicos señalan dos hechos: que no se hayan producido nuevas misiones tripuladas  después de la visita de seis naves Apolo con 12 astronautas y de tres sondas Luna rusas que volvieron a la Tierra -la última, en 1976- con 500 kilos de roca;  y que este sea el único caso de la carrera espacial que no ganaran los rusos. Sin embargo, los soviéticos dieron por bueno el viaje. Luego, las rocas traídas han sido analizadas por científicos de todo el mundo y los reflectores dejados allí son empleados por muchos observatorios.

Un profesor estimó que para un engaño de estas características deberían estar implicadas 400.000 personas. Y, por si fuera poco, las sondas recientes han enviado imágenes de los restos de los rover y módulos lunares. Incluso de las banderas colocadas, todas aún en pie salvo la primera, la del Apolo 11.

Eugene Cernan fue el último hombre que pisó la Luna en 1972. Subió la escalerilla del módulo y volvió la cabeza. Vio sus pisadas en el polvo, la última huella de un ser humano sobre la Luna. Y pronunció una frase para la historia. “Nos vamos como vinimos y, si Dios quiere, como volveremos, con paz y esperanza para la humanidad”.