El beso, el apretón de manos, el abrazo… son modos de saludar antiguos, de los que se tienen evidencias desde hace miles de años. ¿Las modificará para siempre la pandemia del COVID-19? Por Fátima Uribarri

Ya las tribus primitivas se daban la mano. Era una manera de demostrar una actitud pacífica: enseñaban así que no iban armados. Los griegos de la Antigüedad hacían algo similar, pero en lugar de enlazar las manos se agarraban las muñecas como gesto de acercamiento en son de paz.

Heródoto contó que los persas de la misma clase social se saludaban con un beso en la boca

Saludar significa desear salud. Las maneras de hacerlo son de lo más variado. Heródoto contó que los persas de la misma clase social se saludaban con un beso en la boca. Los egipcios de la Antigüedad se tocaban la rodilla izquierda o el suelo con el envés de la mano derecha. En Tíbet se sacaba la lengua para demostrar que no se era la reencarnación de un monstruo terrible de lengua negra. El beso en la mano es una derivación del beso del anillo del señor feudal durante la Edad Media. Del beso en la mejilla hay noticias a partir del siglo VI, y es una costumbre más occidental que oriental. En países como Japón prevalece la reverencia, una reminiscencia de antiguos gestos de sumisión. Los europeos son los más aficionados a saludarse con besos. Por lo menos antes de la pandemia del coronavirus.

CAMBIOS EN EL SALUDO: EVOLUCIÓN

Apretón Asirio

Cambios en el saludo 1En Babilonia, los reyes daban la mano a la estatua de una deidad como muestra de devoción. Luego los asirios lo perpetuaron. Aquí, relieve con Salmanasar III, del siglo IX a. C.

Galantería

Cambios en el saludo 2

El beso en la mano surge del beso en el anillo de los señores feudales durante la Edad Media. Luego derivó en una muestra de galantería. Esta ilustración es del siglo XVIII.

Reverencias

Cambios en el saludo 3

Con los siglos, las inclinaciones se han ido suavizando. Este dibujo muestra a dos occidentales realizando el saludo tradicional de Japón, en 1885

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