Los llaman ‘los unicornios del mar’ porque son muy difíciles de avistar. Los pirosomas son extrañas colonias cilíndricas huecas. Por Fátima Uribarri

Son criaturas formadas por miles de zooides que se unen formando túnicas gelatinosas. El agua se filtra por las paredes, los zooides absorben el nanoplancton y pasa al centro creando una leve propulsión a chorro. Otra cualidad inquietante es que son bioluminiscentes: los más grandes se ven bien desde lejos. Son seres tan peculiares que podrían ser eternos, porque los zooides se clonan a sí mismos y pueden añadir un individuo nuevo cuando otro se extingue. Hay distintos tipos de pirosomas. Este enorme –de ocho metros de longitud– se encontró en aguas de Nueva Zelanda.

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