Una oruga invasora ha devorado miles de hectáreas de boj en Cataluña y se expande imparable: su cantidad es tal que se salta todas las barreras a su paso. Por Fátima Uribarri / Fotos: Cordon Press y Adobe Stock

Apareció hace cinco años en un jardín privado en Besalú, en la provincia de Girona. Ahora es una plaga que ha devorado más de 15.000 hectáreas de Cataluña. Y también se ha detectado en jardines históricos de Avilés, en Asturias. La Cydalima perspectalis es una polilla invasora temible. Procede del este asiático, ha llegado a Europa a través del comercio de plantas «y por donde ha pasado nadie ha sido capaz de detenerla», dice Jordi Vayreda, investigador del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaj). La oruga del boj devora las hojas y corteza del arbusto. Y se expande rápido: su mariposa es capaz de volar varios kilómetros. Deja sus huevos en un boj y, cuando se convierten en orugas, arrasan la planta.

“Nadie ha sido capaz de detener a la oruga del boj”, advierte el investigador Jordi Vayreda

La situación se agrava porque se multiplica rápido -completa tres ciclos reproductivos al año- y por su portentosa capacidad de expansión: no solo avanza en forma de mariposa, también se desplaza de una planta a otra a través de los hilos de seda que tejen las orugas y que usan como puente para trasladarse de un arbusto a otro. ¿Cómo frenar esta plaga? «Es casi imposible», cuenta Vayreda. Hay tantas que sus depredadores (aves y murciélagos) no dan abasto.

La oruga del boj, Cydalima perspectalis, es verde y mide entre 35 y 45 milímetros. Es muy voraz y se reproduce rápido. Puede completar tres ciclos biológicos (oruga, crisálida y mariposa) al año

Tampoco son efectivas las trampas de feromonas que despistan a las mariposas macho y las alejan de las hembras porque también son insuficientes. «Es lo que sucede cuando se traslada a una especie de un lugar a otro del planeta», advierte Jordi Vayreda.

UN ENEMIGO IMPOSIBLE

La muerte del jardín 1

El boj antes (a la izq.) y después (a la drcha). La oruga llegó a España en 2004, desde Asia, a través del comercio de plantas vivas. Este gusano se come primero las hojas del arbusto y después la corteza. A menudo la plaga regresa a un boj ya atacado que estaba rebrotando e impide su recuperación

La polilla invasora procede de Asia. Aquí encuentra comida abundante y pocos depredadores. «Sin enemigos naturales no hay forma de parar una plaga endémica», advierte el investigador Jordi Vayreda. Se usan parasitoides (que ponen sus huevos sobre los de la polilla invasora); se fumiga con insecticidas y bacilos; se ponen trampas con feromonas para impedir su reproducción… pero es tal la cantidad de orugas que ninguna medida ha sido capaz de detener su avance.

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