No es una maqueta. Es una lujosa urbanización real que se ha quedado a medias al quebrar la constructora. Por Fátima Uribarri

Las ruinas del ‘boom’ del ladrillo

Cada villa tiene una parcela de 324 metros cuadrados situada dentro de un enorme complejo con varios lagos, instalaciones deportivas, un centro comercial, mezquita, centro de salud, cines, piscinas…

Las villas cuestan entre 370.000 y 530.000 dólares y están en un gran complejo con lagos

Son viviendas diseñadas «para alojar a la realeza». Eso proclamaba su constructor turco, el grupo Sarot, cuando publicitaba este proyecto de 200 millones de dólares. Ahora están terminadas 587 de las 732 viviendas y 350 están vendidas. Pero los creadores de esta ‘Disneylandia’ turca están metidos en un gran lío.

Los millonarios de Catar, Baréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí que iban a gozar de las villas -a un precio que va desde los 370.000 a los 530.000 dólares dependiendo de la ubicación y las vistas- no han llegado. Ahora, la urbanización Burj Al Babas, al noroeste de Turquía, es una extraña ciudad fantasma encajada entre verdes colinas. Sus constructores han declarado la bancarrota y culpan del fracaso a la falta de pago de los compradores. Están en pleitos.