Sin pilas ni cables. Y con solo 190 miligramos de peso. Así es la mosca-robot RoboFly, una proeza tecnológica creada en la Universidad de Washington. Por Fátima Uribarri

Lo más difícil ha sido conseguir el aleteo. Lo han logrado gracias a una célula fotovoltaica que porta y convierte la luz láser en electricidad. Sus creadores aseguran que será muy efectiva en la vigilancia de cultivos y en detectar fugas de gas. Pero hay que perfeccionarla: de momento, su autonomía de vuelo es mínima.

También te puede interesar este artículo…

La libélula-cíborg-dron

La libélula-cíborg-dron

Los científicos han manipulado sus neuronas y la manejan por control remoto. Porta placas solares y envía imágenes. Por Fátima Uribarri El colmo de la ligereza en un dron lo…

Y estos artículos sobre drones

Los asesinos silenciosos: llega la guerra de los drones

Ondas, la mejor munición contra los drones

Las seis mejores fotos hechas con drones