Con 28 aƱos se convirtió en el principal accionista de la empresa relojera que fundara su bisabuelo. Hoy, superados los 80, Jack Heuer se retira; pero antes ha dejado sus memorias. ‘The times of my life’. Un documento apasionante.
Tres dĆ©cadas ha tardado Jack Heuer en reunir el coraje necesario para abrir lo que a simple vista no era mĆ”s que una caja repleta de documentos. MĆ”s que papeles, eran recuerdos amargos lo que alojaba; los del trago mĆ”s difĆcil que ha tenido que afrontar en su larga carrera. cuando, tras un periodo especialmente revuelto para la industria relojera y una serie de tejemanejes empresariales, quedó apartado de la prestigiosa firma que luce su apellido en el logo, la misma que habĆa fundado su bisabuelo en 1860. Fue la peor experiencia de mi vida profesional , cuenta hoy a XLSemanal. En la Ćŗltima junta de accionistas en que participĆ©, se hicieron con los mandos de mi compaƱĆa de un modo poco amigable e injusto, dejĆ”ndome arruinado y sin trabajo a mis 50 aƱos . No ha olvidado la fecha. Ā”Fue el 25 de mayo de 1982! , exclama.
En la muƱeca de hollywood
Ahora, con sus 82 aƱos cumplidos, Jack Heuer se dedica de lleno a disfrutar de su jubilación. Hago lo que cualquier persona de mi edad. Me lo tomo con calma, leo tres periódicos al dĆa, en invierno practico esquĆ , explica. Y ha sacado tiempo para redactar unas memorias en las que repasa la trayectoria de su familia y de la propia firma Heuer. Y, si se permite el spoiler, tiene final feliz. tardaron dos dĆ©cadas en cerrarse las heridas abiertas, pero, tras un largo periodo alejado de la firma, Jack ‘volvió a casa’. En 2001, cuando rondaba los 70 aƱos y se estaba ya preparando para disfrutar de su jubilación, tuvo que cambiar planes. fue nombrado presidente honorĆfico de TAG Heuer. Fue muy excitante sostiene hoy porque creo que tenĆa mucho que aportar . No en vano representa a la cuarta generación de una familia dedicada en cuerpo y alma a mantener en pie la prestigiosa casa relojera. Y conoce como nadie sus entresijos, que relata con profusión de detalles en The times of my life, una autobiografĆa que harĆ” las delicias de los amantes de modelos históricos como el Carrera o el Monaco.Este Ćŗltimo modelo, con su inconfundible caja cuadrada, fue inmortalizado por Steve McQueen en la pelĆcula Le Mans.
Una jugada maestra del propio Jack Heuer, quien trató de poner un pie para su firma en Hollywood. Y vaya si lo consiguió. Contrató a un utilero en Hollywood que, en los aƱos sesenta, consiguió vestir a Charlton Heston, Burt Reynolds o Jack Lemmon con un cronógrafo Heuer. Pero el gran golpe vino de la mano nunca mejor dicho de Steve McQueen. Fue el propio actor quien lo eligió. cuando el dĆa antes de que arrancara el rodaje le pidieron que eligiera entre los distintos trajes de carreras que se habĆa probado hasta el momento, Ć©l levantó un dedo y seƱaló al piloto Jo Siffert, que le habĆa estado asesorando sobre la conducción de su indomable Porsche 917. Quiero tener su aspecto , dijo. Siffert, patrocinado por Heuer, corrió a por uno de sus trajes para McQueen, con el logo de Heuer en el pecho. Ā”Campanada para la firma! Ha sido, sin duda, el embajador mĆ”s importante para nuestra marca , sostiene hoy Jack Heuer.
El mƩrito de un visionario
A lo largo de su carrera, Heuer se ha codeado con numerosas celebridades. Pocos pueden presumir de haber recibido por correo unas diapositivas de Bo Derek desnuda con un reloj Heuer Aquaracer como único complemento. Jack puede. se las envió John Derek, marido de la actriz a modo de agradecimiento. Son solo algunas de las celebridades que desfilan por las pÔginas de sus memorias. También aparece Robert F. Kennedy, a quien premiaron con uno de sus relojes Carrera tan solo unos meses antes de su asesinato; Enzo Ferrari o Bernie Ecclestone, con quienes ha estado unido desde los años setenta, gracias a la estrecha colaboración que la firma ha mantenido con la fórmula 1; o incluso Juan Carlos I. Coincidió con él durante una visita de Estado del monarca a Suiza. Durante el apretón de manos, Juan Carlos le dijo. Señor Heuer, ”me encantan sus relojes! Siempre llevo mi Autavia cuando piloto mi avión y sus relojes marinos cuando practico vela .
Es este tipo de anecdotario, unido con varias dĆ©cadas de historia, con sus buenos y sus malos momentos, de una de las mĆ”s grandes compaƱĆas de la industria relojera, lo que Jack quiso dejar escrito para la posteridad. Cuando anunciĆ© que me retirarĆa, el equipo directivo de TAG Heuer me pidió que escribiera sobre mis aƱos en Heuer. Tuve mis dudas, pero aceptĆ© con la condición de que se me permitiera tambiĆ©n hablar de los aƱos difĆciles , explica Jack al ser preguntado sobre la motivación que lo llevó a plasmar su biografĆa.
Hoy Jack, el Ćŗltimo de la saga familiar implicado en la industria relojera, puede volver la mirada atrĆ”s con satisfacción. Deja algunos modelos memorables y las apuestas visionarias de quien supo entender muy pronto el reto que el mundo digital y la era del cuarzo representaban para los relojes tradicionales. Y deja, en exclusiva para XLSemanal, un aviso de lo que en su opinión estĆ” por llegar para la industria relojera. Creo que, dado que ahora con los móviles y ordenadores ya no es necesaria la precisión de un reloj de muƱeca, el diseƱo serĆ” el principal argumento de venta. TambiĆ©n creo que el oro volverĆ” a tener mĆ”s protagonismo y que las marcas serĆ”n muy creativas en el diseƱo de modelos muy difĆciles de copiar, pero muy fĆ”ciles de identificar . Tomen nota. Jack Heuer sabe de lo que habla.

Las claves del ‘gentleman’
-Tonos atrevidos para el ‘look casual’. En su guardarropa dominan los trajes oscuros. Pero para las situaciones desenfadadas, opta por los tonos mĆ”s atrevidos. ĀæPor quĆ© no enfundarse un llamativo pantalón rojo? Pues eso.
-La corbata, perfecta. Camisa blanca o de color claro con corbata de seda estampada. Su toque personal. apostar por los burdeos.
-El juego del paƱuelo. El complemento que nunca falta. un paƱuelo de bolsillo coordinono y los motivos de la corbata. Pero, ojo, coordinado, no idĆ©ntico. Deben ser diferentes, pero perfectamente conjuntados. Frente a quienes colocan el paƱuelo en paralelo a la lĆnea del bolsillo, Jack opta por dejar que asome de manera mĆ”s informal, como colocado por azar.
-El chaleco, ¿Sà o no? Solo lo usa para las veladas mÔs elegantes. Y siempre del mismo color que el traje. a menudo se decanta por tejidos con rayas y siempre de tonos oscuros. La chaqueta puede no estar abrochada, ”pero el chaleco jamÔs!
-Un toque informal. paƱuelo al cuello. Cuando prescinde de la corbata, utiliza un paƱuelo de seda al cuello. No es amigo de las pashminas. Ćl prefiere una versión mĆ”s recogida, con el paƱuelo anudado y siempre por debajo del cuello de la camisa. Le gustan, eso sĆ, estampados.
-PuƱo francƩs y gemelos. Los gemelos son otro de los complementos habituales de Heuer. Opta por los de oro para vestir sus camisas de puƱo francƩs.
-El reloj manda. Siempre un TAG Heuer y siempre a la vista, sobresaliendo por encima del puƱo de la camisa.





