La sofisticación del terciopelo, los papeles pintados barrocos y los muebles respetuosos con el planeta triunfan entre los decoradores. Te contamos las claves. Por Abigail Campos

La ‘deco’ que viene (ver galería)

La paredes barrocas

  • Qué se lleva: el papel pintado despuntaba como tendencia desde hacía un par de temporadas, pero el minimalismo escandinavo de moda le impedía colarse en los hogares y se quedaba en mera propuesta en ferias profesionales. Este otoño-invierno, sin embargo, es el protagonista absoluto.
  • Elige bien: «Para seguir la tendencia, triunfan los estampados exóticos y opulentos, como leopardos, rododendros y ricos prints vegetales», detalla Cristina Hernández, del servicio de diseño de Laura Ashley. Si esos dibujos son demasiado potentes para ti, hay otras opciones más sencillas, como la que imita al mármol o las figuras geométricas simples con líneas finas.
  • Acierta en casa: si te asusta empapelar una habitación al completo, puedes optar solo por la pared que desees destacar o utilizarlo como método para separar ambientes. También se lleva en pequeños detalles como el fondo de un armario o el frontal de los escalones. Con papeles del tipo adhesivo, se puede utilizar hasta en cocinas y baños porque no se expande al humedecerlo.
  • Cuidados: las cosas han cambiado mucho desde aquellos papeles pintados que veíamos en los años sesenta. De hecho, la base de papel (lo que se pega a la pared) cada vez se usa menos y en su lugar hoy se utiliza un soporte textil llamado TNT (tejido no tejido) con una capa de vinilo acrílico barnizado que lo convierte en impermeable y lavable.
    Según el acabado, el más resistente es el papel pintado vinílico. En cualquier caso, un buen consejo es guardar siempre el papel que te sobre después de empapelar para poder reponerlo en caso de accidente.
  • Dónde encontrarlos: en Laura Ashley y en grandes superficies como Leroy Merlin, Bauhaus o Bricor.

El papel autoadhesivo se puede utilizar hasta en cocinas y baños porque no se expande al humedecerlo

La tapicería de lujo: el terciopelo

  • Qué se lleva: el terciopelo lo puedes encontrar en dos propuestas. colores neutros (crudo, blanco, tierras apagados) o fuertes, desde el rojo al mostaza, e incluso el negro. «Se lleva liso y, si tiene estampado, que sea geométrico o lineal -explica el interiorista y decorador Manuel Espejo-. Con él puedes tapizar sillas, sofás, cabeceros de cama o incluso entelar paredes». El terciopelo de esta temporada es distinto del clásico. «Antes se llevaba de pelo largo y el de ahora es corto. Eso le da un aspecto más actual pero resulta igual de sofisticado», añade el interiorista.
  • Elige bien: el terciopelo estaba desaparecido de la decoración casi desde el año 2012, pero esta temporada ha irrumpido con fuerza. Hay varios tipos, dependiendo de la fibra con la que está fabricado: naturales (seda, algodón, lana, lino) y artificiales (poliéster o Trevira -hilo ignífugo-). «Al comprarlo, es importante no confundirlo con la chenilla. Ambos tienen un tacto aterciopelado, pero el aspecto de esta última es más rústico y menos lujoso porque está hecho con hilo piloso», explica Emmeline Gancedo, directora de diseño de Gancedo. Espejo vaticina que es una tendencia que seguirá a la última por los menos los próximos tres años.
  • Acierta en casa: utilízalo como protagonista de la decoración en un mueble grande (sofá, butaca.), en las cortinas o incluso para cubrir una o varias paredes. También es perfecto como elemento complementario, por ejemplo, en almohadones, «con un color diferente por cada cara», sugiere Espejo, quien únicamente desaconseja utilizarlo en casas de zonas costeras y climas muy cálidos, «porque es un tejido que nos evoca al frío».
  • Cuidados: aunque parezca lo contrario, es muy resistente (por eso se usa mucho en hoteles o cines) porque la mayor parte de las veces lleva mezcla de poliéster. Eso hace que se pueda aspirar y limpiar en casa con un trapo húmedo, «incluso aunque la mancha sea de kétchup o aceite», asegura el interiorista. El más delicado es el de seda natural, pero aun así admite limpieza en seco.
  • Dónde encontrarlos: en Gancedo o Roche Bobois.

Se lleva el terciopelo de pelo corto, distinto al clásico pero igual de sofisticado

La decoración eco

  • Qué es: piezas sostenibles son aquellas que respetan el medioambiente y que se han producido bajo un enfoque de optimización de recursos. No lo confundas con artesanal: «Que un producto sea artesanal no implica que sea sostenible, ya que puede que en su producción se hayan utilizado materiales que no respetan el medioambiente, como por ejemplo químicos», explica Rubén Frank, interiorista de Ikea. «Por regla general tendemos a pensar que solo son sostenibles las fibras naturales y la madera, pero gracias al reciclado el plástico también puede serlo», agrega.
  • Elige bien: la única forma de estar seguro de estar comprando un producto sostenible es informarse sobre la cadena de producción leyendo con atención el etiquetado. Hay muchísimos sellos de calidad y certificaciones ecológicas. Por citar algunos ejemplos conocidos, sellos como PEFC y FSC certifican que un producto ha cumplido con los procedimientos destinados a garantizar una gestión sostenible de los bosques. Y muebles certificados con la normativa ISO 14001, que acredita al fabricante como cumplidor de la norma internacional de sistemas de gestión ambiental. Por otra parte, si compras una manta o cortinas y llevan el sello kbA, sabrás que las fibras vegetales utilizadas en su confección (algodón, lino…) proceden de cultivos biológicos controlados.
  • Dónde encontrarla: Roche Bobois ha desarrollado una herramienta de evaluación cualitativa (Eco 8) que identifica áreas de mejora para desarrollar productos ecosostenibles. Porcelanosa tiene parqués cerámicos con una composición de un 95 por ciento de material reciclado o piezas y griferías de baño que ahorran hasta un 89 por ciento de agua.

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