Llevan el nombre del ilustre cineasta italiano Visconti. Y, como él, cultivan el gusto por lo bello. Ossana diseña muebles; su hija, Madina, joyas. Las dos creadoras nos abren las puertas de la casa familiar milanesa. Por Laetitia Cénac / Fotos: Gaëtan Bernard

¿Cómo es el estilo Visconti? Para descubrir este arte de vivir, tenemos que desplazarnos a Milán, vía Santa Marta, en el barrio medieval de Cappuccio, a dos pasos del Duomo. El jazmín y la madreselva tapizan el balcón del palacio. El apartamento familiar se encuentra aquí.

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La casa-palacio se encuentra en el corazón histórico de Milán. En la planta baja del palacio se encuentra el taller-showroom de las joyas de Madina

Miembro del clan del director Luchino Visconti, Osanna, enfundada en una falda de rayas multicolor, se ocupa de los ranúnculos blancos dispuestos en varios jarrones; mientras su hija, Madina, con falda y camiseta fucsia, nos presenta una remesa de sus piezas. Madre e hija diseñan. una, muebles; la otra, joyas. La creación forma parte de la herencia Visconti.

ARISTOCRACIA CONTEMPORÁNEA

El encanto del lugar te invade inmediatamente: las pesadas cortinas en tafetán filtran la luz, bajo los altos techos decorados y sobre los suelos que alternan parqué y terracota. «Es muy italiano», dice Osanna. Imaginemos una mezcla de antigüedades de familia, arte contemporáneo, fotos de las vacaciones, hallazgos kitsch, creaciones personales… Un estilo shabby aristocrático, una mezcla ultrarrefinada que es la firma de il gusto Visconti.

Las piezas de decoración de Ossana y las joyas de Madina comparten un gusto por lo orgánico

Pasamos de un pequeño cuarto de estar con una cama-barco y luminarias chinas a un salón en el que predominan las obras de arte. Hay una pared con creaciones hechas en papel que enmarcan obras audiovisuales de Bill Viola y un círculo cóncavo de Anish Kapoor.

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En el comedor, un cuadro rojo sangre de Hermann Nitsch, espejos y una colección de platos chinos rodean un móvil de Maggie Cardelús

No falta la presencia de Lucio Fontana, con pequeños cuadros de un plato. Y para culminar este lado arty, un diván de terciopelo, lámparas con pantallas de pergamino y una alfombra marroquí vintage.

LA CENA ESTÁ SERVIDA

El ambiente cambia en el comedor, azul como un cielo tormentoso. La orfebrería de mesa, una ensaladera en forma de repollo y candelabros como plantas de bronce, está firmada por Osanna. También fue ella quien creó la instalación compuesta por siete espejos y un juego de platos chinos del
siglo XVIII. Del techo cuelga un móvil de Maggie Cardelús, sobre una pintura rojo sangre de Hermann Nitsch y un cuadro puntillista de Damien Hirst.

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Delante de la escalera, un cálido ambiente oro y rojo, con sofás tapizados en terciopelo adamascado

Llega la cena. Comemos una crêpe de risotto al azafrán, con una vajilla y cubiertos blasonados con un Guivre, una criatura fantástica que, en heráldica, tiene la forma de una serpiente que vomita a un niño.

LA NOBLEZA DE LA ARTESANÍA

Madre de cuatro hijos, Osanna -casada con Giangaleazzo Visconti di Modrone, marchante de arte- empezó diseñando joyas. «De forma natural, pasé de las joyas a la casa», cuenta. Mesas bajas, pantallas, butacas, lámparas. Piezas únicas vendidas por la Nilufar Gallery de Milán. Un universo vegetal y orgánico (cercano al de Claude Lalanne) que comparte con su hija, Madina, y que nos lleva al piso bajo del palacio, al taller-showroom que se abre sobre un patio lleno de hortensias blancas. Las creaciones de la hija reflejan las de la madre, con más color. Bronce, plata, oro cubiertos de esmalte. Sortijas en forma de mariposas, pendientes de hiedra que cae, broches, diademas con flores y acebo. Un himno a la naturaleza.

Nos queda por descubrir la fundición en Rozzano, cerca de Milán, la misma de los escultores Giuseppe Penone y Arnaldo Pomodoro. Osanna y Madina acuden cada día para asistir a la recreación de sus piezas con la técnica de la fundición y moldeado a la cera perdida. La estética Visconti busca la nobleza de la artesanía.

SENTIDO DEL CONFORT

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En la pared del salón, una pintura de Aaron Young contrasta con la alfombra marroquí. En el centro, la mesa baja de bronce, diseñada por Madina, está rodeada por un gran sofá de terciopelo y dos sillones tapizados en rayas.

DORMITORIO ‘ARTY’

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Mezcla de estilos y épocas. En la cabecera de la cama, un tapiz de estilo collage firmado por William Kentridge, en armonía con el clasicismo de las Gracias del techo.

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