Especialmente en verano ingerimos líquidos para combatir la deshidratación. Pero conviene reparar en las cantidades y sobre todo en el tipo de bebida. Casi todos los pros tienen sus contras

1. ¿La cerveza engorda?

El ‘zumo de cebada’ contiene en torno a un 5% de alcohol, y el alcohol engorda. El organismo tiene que utilizar valiosos oligoelementos para descomponer el alcohol. A esto se suma que las calorías líquidas no sacian. Un litro de cerveza contiene unas 430 kilocalorías. Por si fuera poco, los componentes amargos del lúpulo estimulan aún más el apetito. El alcohol, además, intensifica la liberación de insulina e impide así que se queme grasa. ¿La solución? Cerveza sin alcohol.

2. ¿Hay que beber como mínimo dos litros de agua al día?

No solo las bebidas contienen líquidos, también la mayoría de los alimentos sólidos. Una patata, por ejemplo, contiene un 75 por ciento de agua. Los alimentos sólidos nos aportan de media unos 900 mililitros de agua al día. Por eso, los expertos recomiendan sumar solo 1,5 litros al día en forma de bebida para un adulto con poca actividad física y con temperaturas normales.

3. ¿El zumo es mejor que los refrescos?

El zumo contiene las vitaminas y minerales propios de las frutas, pero también muchas calorías. Un zumo de manzana cien por cien de fruta no se queda atrás en calorías con respecto a un refresco. Además, la fructosa, desde un punto de vista médico, no es tan sana como muchos creen. Si se trata de saciar la sed, es mejor el agua.

4. ¿Los refrescos de cola crean adicción? 

La Coca-Cola solo contuvo cocaína hasta 1903; desde entonces se utilizan en su elaboración extractos no adictivos. No es cierto que este tipo de refrescos creen más adicción que otras bebidas con cafeína. Hay que tener en cuenta que la cafeína no es una droga, sino un psicoestimulante. El efecto adictivo solo podría aparecer a partir de los 100 miligramos al día, lo que supondría beberse un litro de cola. Muchas personas pueden sufrir dolores de cabeza y fatiga si renuncian a la cafeína de golpe.

5. ¿El café estresa al corazón? 

Ni siquiera cinco o seis tazas al día aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Lo han demostrado diversos estudios realizados con más de 400.000 participantes. Un consumo moderado puede incluso tener un efecto protector. Una de las causas que lo explican es que un grano de café está lleno de antioxidantes