El tomate es una fuente de salud. Contiene licopeno, un potente antioxidante cuyas propiedades múltiples beneficios y reduce la posibilidad de padecer ciertas enfermedades.

El licopeno es una sustancia de la familia de los carotenoides, como el betacaroteno, responsable de darle color a los tomates. Según estudios científicos realizados por la Universidad de Harvard, el consumo de licopeno reduce las posibilidades de padecer cánceres de próstata, colon, sistema digestivo y reproductor. También tiene propiedades antienvejecimiento.

La fuente natural más importante para tomar licopeno es el tomate, seguido de la sandía. Ten en cuenta que el tomate más maduro tiene más licopeno que el verde; y que el madurado en cámara tiene menos cantidad de este carotenoide que el madurado en la planta. Por otro lado, el licopeno no es soluble y el cuerpo humano lo sintetiza mejor frito, guisado o con aceite de oliva. Un estudio del Instituto Urológico Madrileño revela que el licopeno con aceite de oliva mejora los problemas de disfunción eréctil.