He cumplido 81 años, 60 como actor. Estoy en el Teatro Bellas Artes de Madrid, con “Muñeca de porcelana”, para hablar de lo que nos afecta. Y en breve me veréis en “Velvet”: vuelvo como fantasma. Por Virginia Drake / Fotos y vídeo: Javier Ocaña

XLSemanal. Dice que Muñeca de porcelana es, más que una radiografía, una colonoscopia del poder.

José Sacristán. Sí, porque Mamet -el autor- tiene esa osadía insolente que tanto me gusta.

XL. ¿Siempre hay tiburones en el poder como el que representa?

J.S. Sí, y son muy reconocibles. Lo malo es que los políticos salen de nosotros, que somos quienes los votamos.

XL. ¿Se hacen corruptos en el poder o vienen de fábrica?

J.S. El que quiere dedicarse a la política viene ya con la premisa de que se puede ser un chorizo sin que le pasen grandes cosas, porque sabe que la sociedad es permisiva y tolerante. ¡Vamos como el culo! ¿Has oído hablar de Trump y del multimillonario que mueve su campaña?

XL. Sí, pero no sé si da más miedo Putin.

J.S. Los dos, los dos dan pánico; y también la extrema derecha campando por todas partes. ¿Y aquí? Confieso que tampoco me gusta la deriva de la izquierda.

XL. Siempre lo han llamado “rojo”, porque lo era; pero ahora lo llaman “facha” por sus críticas a Podemos y al independentismo catalán. ¿Es lo último que esperaba oír de usted?

J.S. No les hago ni puto caso, la izquierda tiene el problema de la impaciencia de muchos aprendices. No tengo teléfono móvil, es mi mujer la que maneja Internet y me cuenta lo que dicen de mí, y le digo que no quiero saber nada.

Jose Sacristan Desayuno

XL. Igual de crítico y cascarrabias… Asegura que está en primero de carrera de Fernán Gómez.

J.S. Ya he pasado a segundo. De él heredé la alergia a los tontos. En el año 63 del siglo pasado me incorporé a la Compañía Lope de Vega en este mismo teatro y, por boca de José María Rodero, Albert Camus decía: «La necedad es homicida». Y es así: al hijoputa lo ves venir, pero los necios matan, y hay que procurar huir de ellos porque, cuando te quieres dar cuenta, te han jodido la vida.

XL. ¿Usted nunca ha cobrado el paro?

J.S. No, nunca me ha faltado trabajo; lo que no significa que no haya pasado necesidad. Precisamente, cuando terminaba Calígula, yo me comía el atrezo de la función: cada noche me tomaba el plato de pollo que ponían en el escenario [ríe].

XL. ¿El secreto para llegar a los 80 así de bien?

J.S. ¡Los ajos de Chinchón, mi pueblo! Aunque el otro día oí que la semilla original ha desaparecido y ahora vienen de China. Pero ya me gustaría llegar a la edad de Arturito Fernández (89 años) y que me sentara el esmoquin como a él.

Desayuno: ascético

Desayuno Jose Sacristan

 

«Me cuido, pero sin dietas ni gimnasios. No he pisado uno en toda mi vida, salvo en algún rodaje. Y desayuno muy poco: un yogur de frutas y un vaso de agua. Nada más».