Madrid, 1975. Soy actriz y cantante de Marlango. Presentamos nuevo disco, ‘Technicolor’, el 18 de octubre en Bilbao, el 23 en Madrid y el 28 de noviembre en el Festival Internacional de Jazz de Barcelona. Por Virginia Drake / Vídeo y fotos: Javier Ocaña

XLSemanal. Y, después, de gira.

Leonor Watling. Sí: en noviembre en México y en diciembre otra vez aquí, cantando donde nos dejen. Tocamos lo mismo en festivales de jazz que de indie. Somos el invitado raro en todas partes [ríe]. ¡Y muy a gusto! No levantamos ninguna bandera.
Desayuno Leonor

XL. Han pasado cuatro años desde su último disco. ¿Se lo tomaron con calma?

L.W. ¡Qué va! Hemos estado tocando mucho, también fuera de España. Más de cien conciertos en dos años.

XL. ¿No se cansa de cantar lo mismo?

L.W. La verdad es que tenía ganas de cantar cosas nuevas; es como dejar de repetir el mismo chiste [ríe].

XL. Technicolor suena a cine añejo…

L.W. Puede ser. Empezamos queriendo hacer la banda sonora de una película que no existía. Pero, al final, hemos hecho diez historias para diez películas. Y tiene que ver con lo que se creía hace años que era muy moderno, lo más moderno, y ahora es ‘retro’ precioso.

XL. Todas las letras de Marlango son suyas, ¿es fácil hallar algo bonito que decir?

L.W. A veces me cuesta un poco. Es curioso que, cuanto más trabajo tengo como actriz, más ideas me llegan. Si no estoy trabajando, escribo menos.

XL. Empezó dando clases de ballet y terminó de dependienta en una tienda carísima. ¡Es como Georgina, la novia de Ronaldo! Aunque a ella la acabaron invitando a dejar la tienda por culpa de los paparazzis.

L.W. Seguramente tengo más cosas en común con Georgina [ríe], porque las dos somos mujeres. A mí no me invitaron a dejarlo, pero aconsejaba a las clientas que las camisetas se las compraran en Gap, que eran muy parecidas a las de allí y valían 20 veces menos. ¡Hay que ser buena gente!

XL. Hubo una época en que quería ser ejecutiva en Wall Street, después vivir en el campo con cinco hijos… ¡Eso se llama tener las ideas claras desde siempre!

L.W. Yo jamás he tenido las ideas claras, me da mucha envidia cuando veo por la calle a la gente andar muy decidida.

XL. Tiene doble nacionalidad [su madre es inglesa], ¿ha votado que sí o que no al brexit?

L.W. No he votado, porque ni siquiera sé si puedo hacerlo allí. Pero no estoy a favor del brexit: me parece un enorme atraso y me da mucha pena.

XL. ¿Cómo logra que la llamen ‘mito erótico’ durante más de 15 años?

L.W. ¡Dicho así…! Jajaja. Eso no depende de mí, depende del que mira. Lo dijo una vez Bigas Luna y ahí se ha quedado.

Desayuno: clásica y moderna

Desayuno Leonor

«Empiezo con un vaso enorme de agua. Y luego tomo un café con leche en taza grande y una tostada con aceite de oliva y unas lonchas de fiambre de pavo».