Tras la tragedia de 2011, en Japón han construido una imponente barrera antitsunamis que no gusta a todos. Por M. G. 

Había un rompeolas de 4 m de altura que el tsunami del 11 de marzo de 2011 se ‘merendó’ sin esfuerzo. Ese día la costa nordeste de Japón se sacudió con un terremoto, olas gigantes que penetraron hasta 30 m y una grave alarma en la central nuclear de Fukushima.

Mide 12,5 m de altura y 395 km de longitud y ha costado casi 10.000 millones de euros

La tragedia fue mayúscula: hubo 18.000 muertos. Para que no se repita, se han tomado medidas. algunas ciudades han alejado los edificios de la costa; otras han edificado en terrenos más altos y se ha levantado un muro de 12,5 m de altura y 395 km que no contenta a todos.

El polémico rompeolas a su paso por Yamada, Japón

Algunos japoneses dicen que habrían preferido que los casi 10.000 millones de euros que ha costado se hubieran destinado a otras necesidades; otros protestan porque el muro da a sus ciudades un aspecto carcelario que ahuyenta al turismo. Las autoridades, sin embargo, creen que frenará las olas y dará más tiempo para la evacuación. A los pescadores no les gusta: esas poblaciones han vivido siglos junto al mar, alegan.

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