Muere con 45 años el único ejemplar que quedaba en el planeta de esta subespecie. Por L. G. 

Se llamaba Sudán y era el último rinoceronte blanco del norte que quedaba en el planeta. Ahora apenas quedan unos ejemplares de la otra subespecie: el rinoceronte blanco del sur, protegidos en Sudáfrica. Sudán murió de complicaciones propias de su edad hace unas semanas en el parque Ol Pejeta de Kenia. A sus 45 años disfrutaba de una vida confortable dentro del parque, algo que sin la protección de los conservacionistas habría sido imposible.

Sus cuidadores lo llamaban ‘el soltero más codiciado del mundo’

El exterminio de los rinocerontes blancos a manos de los cazadores furtivos ha sido tal que a Sudán sus cuidadores lo llamaban ‘el soltero más deseado del mundo’. En el parque keniata, a donde llegó hace cuatro años, intentaron que se reprodujese, pero no fue posible. Sudán pasó la mayor parte de su vida en un zoológico de Checoslovaquia. Llegó allí con dos años desde Sudán, de ahí su nombre. Aunque tener a estos animales en cautividad es criticado, estar en el zoo le salvó la vida. En su país de origen y la vecina República del Congo no queda ni un solo rinoceronte blanco desde 2004.

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