Israel ha estrenado el F-35, el avión de combate más sofisticado del mundo. Es de fabricación norteamericana.

“Somos los primeros del mundo en usar el avión de combate F-35 en actividad operativa”, anunciaron las Fuerzas Armadas israelíes hace unas semanas tras responder, explicaron, con un «ataque aéreo selectivo» al lanzamiento de misiles iraníes desde Siria.

El F-35 está considerado el avión de combate más sofisticado del mundo. Lo fabrica la empresa Lockheed en Estados Unidos y cada aparato cuesta cien millones de dólares. Los israelíes cuentan con nueve unidades de este reactor.

Además de ser prácticamente indetectable por los sistemas de misiles antiaéreos, una de sus mayores ventajas es que el propio avión controla automáticamente el vuelo, lo que le permite al piloto concentrarse en las tácticas de combate sin tener que estar pendiente del manejo de la nave.

Su programa de fabricación fue tan costoso (más de mil millones de dólares) que llevó a Donald Trump a calificarlo de «proyecto fuera de control» y a decir que si llegaba a ser presidente reduciría la inversión en aviones de guerra, algo que no hizo, presionado por los intereses de la industria del armamento y por los quince años que ya llevaban invertidos.

También te pueden interesar estos artículos sobre aviones

El Goliat de los cielos, a punto de despegar

Los asesinos silenciosos: Llega la guerra de los drones