El Papa invitó a 2100 personas sin techo ni recursos al circo, ‘un arte que nos acerca a Dios’. Por L. G. 

El primer Papa de América Latina y jesuita. La elección de Jorge Bergoglio hace ahora cinco años fue una sorpresa equiparable a la renuncia de su antecesor, Benedicto XVI. Decidió llamarse Francisco en honor de san Francisco de Asís, que se caracterizó por ayudar a los pobres.

Desde entonces, el Papa Francisco se ha movido en esa línea de acercamiento a los desfavorecidos en actos y gestos. Entre estos, sus audiencias de los miércoles que varias veces ha amenizado con troupes circenses. «El arte circense,como la belleza, ¡siempre nos acerca a Dios!». En agradecimiento, un empresario de circo cedió hace unas semanas su aforo al Vaticano. Los artistas del Golden Circus actuaron ante el Papa Francisco acompañado del cardenal Georg Gänswein. El Papa invitó a 2100 pobres y personas sin techo al circo. La invitación incluía una bolsa con comida.

Durante una misa riñó a los feligreses por hacer fotos

El Papa tampoco tiene problema en reñir cuando lo cree necesario. Hace poco amonestaba durante una misa: «¡Qué feo! y qué tristeza me da cuando celebro en la plaza y en la basílica y veo tantos móviles levantados. La misa no es un espectáculo», clamó. «El sacerdote dice: ‘En alto nuestros corazones’. No dice: ‘En alto nuestros móviles’», lamentó, no sin humor.

También te pueden interesar estos artículos sobre el Papa Francisco

Papa Francisco, un nuevo estilo en el Vaticano

El plan del Papa para acoger a refugiados

La soledad del Papa