El presidente de Estados Unidos pidió al Guggenheim de Nueva York Paisaje con nieve para la Casa Blanca. El museo se lo negó y le ofreció en su lugar un retrete de oro.

El autor: Vincent Willem van Gogh (Países Bajos, 1853-Francia, 1890)

Van gogh

Estallidos de color y desesperación

En su última etapa, Vincent van Gogh decidió ir al sur de Francia, a Arlés, donde tuvo la esperanza de abrir una escuela de arte con sus amigos pintores. Fue una etapa convulsa, de broncas con Gauguin. Su obra se llenó esos días, sin embargo, de amarillos, verdes y azules intensos. Algunas obras de esa época son estallidos de color. Otras transparentan su pasión por los grabados japoneses. Sus últimos días fueron de arrebatos creativos seguidos de desesperación.

1. El motivo: el invierno en Arlés

Van Gogh nos muestra el campo a las afueras de Arlés, al sur de Francia, en un frío mes de febrero de 1888. El artista pasó allí quince meses y pintó más de 350 cuadros. Fue uno de los primeros descubridores de la luz de la zona, que luego atrajo a otros artistas como Gauguin o Picasso. La etapa en Arlés fue un momento culminante en su carrera: integró los resultados de meses de experimentación y produjo algunas de sus mejores obras.

2. Horizonte: amplitud de montañas nevadas

El paisaje es despejado; el horizonte está abierto, a pesar de que ocupa solo el tercio superior del cuadro y el campo ocupa la mayor parte de la superficie. Al fondo, como montoncitos de merengue, se elevan las nevadas montañas de Montmajour. Y entre tanta amplitud, una breve pincelada roja insinúa el tejado de una casita de aperos junto a unos árboles. Van Gogh pintó estos campos en distintas estaciones del año.

3. Influencia japonesa. tonos claros

Las estampas japonesas, conocidas como ukiyo-e, influyeron en el impresionismo y posimpresionismo europeo en general. A Van Gogh también le impactaron y entusiasmaron. gracias a estas estampas abandonó los tonos oscuros de sus primeros años. Tras unos meses en Arlés, consciente de esta influencia, escribió a su hermano Theo. «Todas mis obras están basadas en algo del arte japonés».

4. La figura: el factor humano

Van Gogh no se consideraba un pintor de paisajes, ya que sentía la necesidad de incluir una figura humana. De forma sencilla, tanto el hombre con sombrero como el perro que lo acompaña en el paseo se componen de pocas pinceladas y colores planos. La figura cobra realismo gracias a que su sombra se refleja en el suelo.

5. Los trazos: mínimos y con ritmo

Los trazos son rápidos y cortos, pero no por ello menos precisos. Hacen el movimiento típico de las estampas japonesas. Las pinceladas -algunas de ellas, muy pastosas- aparecen ordenadas, como siguiendo un ritmo en grupo. Así, la hierba verde toma una dirección diagonal; las pinceladas del camino van en horizontal; y los árboles del fondo, en vertical.

6. El color: viveza y frío

La escena muestra el paisaje cuando la nieve ya está desapareciendo y la capa blanca descubre colores propios del campo: el verde de la vegetación y el ocre y marrón de la tierra. Van Gogh ha elegido colores vívidos. Al blanco de la nieve lo acompaña un azul más oscuro, mientras que el azul claro del cielo potencia la sensación de frío que transmite el cuadro.

PARA SABER MÁS
Guggenheim de Bilbao. De Van Gogh a Picasso. El legado Thannhauser. A partir del 21 de septiembre. Paisaje con nieve pertenece a ese legado. No está confirmado su viaje a Bilbao.

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