Un astronauta alemán y dos rusos siguen con pasión -y desconsuelo- el mundial desde la estación Espacial Internacional. Por L.G.

El astronauta alemán Alexander Gerst decidió llevarse a la Estación Espacial Internacional (ISS) una estrella dorada con la intención de coserla junto a las otras cuatro que la camiseta alemana ostenta, una por cada mundial ganado; el último el de Brasil en 2014. Pero lamentablemente para Gerst, no pudo ser. Su selección quedó eliminada en la primera fase del Mundial, al perder contra Corea del Sur.

Los cosmonautas han llegado a jugar al fútbol en gravedad cero. No es fácil marcar gol…

Muy diferente suerte corría a esas alturas, el equipo organizador. Así que sus compañeros rusos en la estación, Sergéi Profkófiev y Oleg Artemyev, bromeaban con él, felices tras su buen inicio. Los cosmonautas rusos se han tomado muy en serio este mundial. Oleg Artemyev, que estuvo en la ISS hasta junio, se llevó al espacio un balón oficial, con el que incluso llegó a jugar -o intentarlo- en gravedad cero.

El vídeo se hizo viral y sirvió de promoción al evento. Las ‘chilenas’ allí son espectaculares, pero a la velocidad a la que se mueve el balón es difícil ‘colársela’ al portero.